El hallazgo de dos viejos púlpitos refuerza la hipótesis de que la iglesia es obra del arquitecto Gil de Hontañón
22 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Las obras de rehabilitación que se ejecutan en la iglesia monfortina de San Vicente do Pino han puesto al descubierto unos elementos arquitectónicos ignorados hasta ahora, que podrían proporcionar nuevas pistas sobre la identidad del arquitecto que construyó este templo renacentista, de cuyo nombre no ha quedado constancia en ningún documento que se conozca hoy. Se trata de los basamentos de dos antiguos púlpitos, que en opinión del párroco y restaurador César Carnero -delegado de patrimonio histórico de la diócesis- vienen a reforzar la hipótesis de que la iglesia fue trazada por Rodrigo Gil de Hontañón, uno de los grandes arquitectos españoles del siglo XVI.
Las bases de los dos púlpitos han aparecido al levantar el pavimento del presbiterio, es decir, la parte de la iglesia situada ante el altar mayor. Los dos están adosados a los muros que separan este espacio de las capillas laterales de la Virgen de Monserrat y de San Benito. En la cara opuesta de cada uno de estos muros existen unas alacenas que, según se ha podido ver ahora, fueron originalmente sendas puertas que daban acceso a los dos púlpitos.
Según Carnero, la solución elegida para acceder a los púlpitos desde las capillas laterales a través de los gruesos muros «é propia dun arquitecto consumado e Gil de Hontañón era o único mestre con esa capacidade e esa pericia que estaba traballando nesa época en Galicia». El arquitecto llegó a Galicia en 1538, muy poco antes de que comenzase la construcción de la iglesia monfortina.
El nuevo hallazgo, apunta Carnero, se suma a diversos rasgos arquitectónicos y artísticos de la iglesia -como el diseño de las bóvedas o los motivos iconográficos de las claves- que emparantan esta obra con los trabajos que realizó Gil de Hontañón en el claustro de la catedral de Santiago.