La Guardia Civil localizaba en Monforte a última hora de la noche de ayer el que podría ser el Honda Civic implicado en el atropello del pasado sábado en el que falleció María Ángeles Mayo y María Bouza resultó heridad de gravedad. El vehículo, de color rojo, fabricado entre 1992 y 1998, fue hallado en el poblado de As Lamas, donde estaba cuidadosamente escondido. El coche responde a las características del modelo que buscaban los agentes y presenta los daños que podría haber sufrido durante el atropello. Una vez examinado el vehículo y comprobado que es el implicado en el atropello, los investigadores han asegurado que se procederá a realizar las detenciones oportunas. Los agentes habían solicitado en las últimas horas grabaciones de imágenes tomadas por las cámaras de seguridad de estaciones de servicio de la zona de Monforte para tratar de encontrar en ellas algún indicio que permitiera dar con el paradero del automovilista que atropelló a dos mujeres en la ciudad el pasado sábado, causando la muerte a una de ellas. Las unidades especializadas del instituto armado estudiaron durante horas en detalle estas grabaciones por si en ellas estuviesen registradas imágenes del automóvil al que se atribuye el atropello, -el Honda Civic de color rojo fabricado entre 1992 y 1998-. Los agentes tenían la esperanza de identificar a su propietario o su número de matrícula, o bien de obtener alguna otra pista que permitiera localizar y detener al presunto responsable del atropello. Ayer, finalmente, un automóvil que responde a las características del que estaba siendo buscado apareció en el asentamiento chabolista, a apenas 200 metros del lugar donde se produjo el atropello de las dos mujeres. El coche fue trasladado al cuartel de la Guardia Civil para ser analizado. Desde la comandancia provincial de la Guardia Civil señalan que la investigación sigue avanzando. Por lo que respecta a la mujer que resultó herida, María Bouza Fernández, sigue evolucionando favorablemente.