El fiscal solicitó ayer inicialmente doce meses de prisión para un mariñano al que acusa de hurtar mariscos para vendérselos al propietario de un conocido restaurante de Viveiro. El imputado es J.R.B.B., que fue juzgado en la capital lucense.
El fiscal reseñó en su acusación que, entre las nueve y las once de la mañana del 11 de diciembre de 2008, el acusado, sin antecedentes penales, salió con su barco del puerto de Morás, en Xove con la finalidad de sustraer diverso marisco de cuatro viveros anclados a a una boya y pertenecientes a dos hermanos que tenían constituida una comunidad de bienes.
De los viveros fueron sustraídos un quilo de santiaguiños, cinco de nécoras y seis de camarón, con un valor de 737 euros. Dicho producto fue vendido a las pocas horas al propietario de un restaurante de Viveiro que se lo había encargado previamente para una comida de ese mismo día.
Dos personas, que fueron citadas a declarar en calidad de testigos, presenciaron los momentos de entrada y salida del puerto. Los hechos fueron calificados como un delito de hurto. El fiscal, además de los meses de prisión que solicita reclama, a su vez, que el acusado indemnice a la sociedad a la que pertenecía el marisco.
Los robos y, sobre todo los furtivos, constituyen un problema en la zona de A Mariña. La Consellería do Mar dispone de un operativo especial de lucha contra estas cuestiones que se extiende desde Ribadeo a Cedeira.
Las patrullas de vigilancia fueron dotadas con más efectivos y también se incorporaron al control agentes de la Policía Autonómica, lo que permite llevar más controles no solo en los lugares de extracción sino también en la cadena de comercialización, según informaron en su momento fuentes de la Xunta.
Están contempladas, además, diversas medidas para acabar con el marisqueo ilegal. Los controles son especialmente intensos en los bancos percebeiros.