El alcalde de Castro de Rei no dimite y dice que tiene la conciencia tranquila

Benigno Lázare LUGO/LA VOZ.

LEMOS

El alcalde de Castro de Rei descartó la posibilidad de dimitir de los puestos que ocupa en el Concello y en la Diputación de Lugo porque, según señaló, tiene la conciencia tranquila. Aseguró que tras levantarse el secreto del sumario, a falta de leerlo completo con detalle, aún está más tranquilo que cuando fue detenido en septiembre del año pasado y registrada por el juzgado la casa consistorial. Considera que tiene el apoyo de los vecinos y de los compañeros de partido.

Según interpretó el mandatario, el sumario avala que en sus actuaciones por las contrataciones de las obras del Plan E no hubo nada ilícito. «Nel queda constancia que sempre pedín transparencia e legalidade nas actuacións», dijo Valiño. También incidió en que nunca negó que era partidario de dar participación a las empresas del municipio e incluso de los otros de la zona porque considera que responde a la filosofía de los propios fondos estatales, destinados igualmente a crear empleo y fomentar la actividad económica en los lugares de realización de las obras.

Díaz Valiño manifestó que en su municipio hay dos panaderías. Una, propiedad de un familiar suyo, incluso resultó perjudicada porque «non recibiu nin un céntimo do Concello».

Con respecto a un supuesto proyecto para edificar chalés presuntamente ilegales en Castro de Ribeiras de Lea, el alcalde dijo que «non hai nada feito». Es más, aseguró que la actual corporación anuló dos convenios heredados de la anterior, uno de ellos con una cooperativa social sin ánimo de lucro, a la que estaban vinculados 85 vecinos de Castro de Rei y de la comarca, pero no constructores.

Una buena noticia

Tras señalar que no hay ningún sumario paralelo, el mandatario expresó su deseo «de que esto remate canto antes» para poder realizar una lectura pormenorizada de todo el sumario, que hasta ahora solo fue parcial. El levantamiento del secreto sumarial también fue tomado como una buena noticia por parte de otros miembros del grupo socialista. El primero en pronunciarse en el mismo sentido fue el diputado y portavoz del PSOE en la corporación provincial, Antonio Gato, que el pasado viernes dijo que ahora Valiño y la vicepresidenta Lara Méndez conocen las acusaciones.

Valiño, que tiene a su cargo el control de la red viaria provincial, dentro del área de Infraestruturas, de la que es responsable Manuel Martínez, defendió ayer la gestión que están realizando en el presente mandato, frente a los 24 años de gobierno del PP. Aseguró que consiguieron reducir el precio del aglomerado que compran hasta en un 50%, dado que antes en algunos casos la Diputación pagaba hasta 60 euros la tonelada y ahora los precios oscilan entre 38 y 42. Dijo que no tienen inconveniente en poner a disposición pública los expedientes tramitados.

También destacó que en la etapa del PP el sistema de reparación de la red provincial era la zahorra y el rebacheo, y ahora emplean aglomerado en caliente. Concluyó manifestando su confianza en los servicios técnicos de la Diputación, «pero non somos responsables do que fagan os traballadores a título particular cando botan a porta para fóra».

Explicaciones en el pleno

El portavoz Popular, José Manuel Barreiro, reiteró la petición a Besteiro de explicaciones ante la «enorme preocupación que suscitan as informacións que se están a publicar». Anunció que pedirá la comparecencia del presidente en el pleno «porque non pode eludir a súa responsabilidade» en un asunto que afecta a un diputado y a una vicepresidenta. Por su parte, el PSOE lo atribuye a una cortina de humo del PP ante sus problemas internos.