Ahorro a cuenta del funcionario

LEMOS

Con el telón de fondo de la crisis económica, socialistas y populares aumentan la presión en la caldera política lucense

16 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Lugo, ya se sabe, es tierra rica en funcionarios, pensionistas y gentes amorradas a las ubres institucionales por la segura vía de la política. Tiene muchas otras riquezas, sí, pero se notan poco. Las mismas leyes de la economía y la política que han reducido esas otras riquezas de Lugo que son la ganadería y la pesca, han engordado las reservas de funcionarios, pensionistas y políticos. Y ahora van a cobrar menos y ya ven los comerciantes mermadas sus ventas, agostadas sus cajas registradoras, vírgenes sus boletines de facturas. La crisis llega a los bolsillos de funcionarios y hay otro roto en las cañerías por las que circula el dinero. A falta de harina, mohína, o lo que es lo mismo, más tensión social y política. El socialista Orozco , siempre en cabeza de las nuevas tendencias, estrenó talante y tachó de ignorante a su rival Castiñeira. Crisis y mohína en esta tierra rica en funcionarios, pensionista y políticos.

En Lugo, los trabajadores de la Administración parecen encajar con tranquilidad el anunciado recorte de sus salarios. Aunque ya han avisado de que hay muchos capítulos en los que es posible ahorrar y que no sólo es factible reducir gasto público por la vía de sus sueldos. Uno de los que lo dejó claro fue el presidente de la junta de personal del Ayuntamiento de Lugo, Jesús Expósito . No hay constancia de que el alcalde Orozco siga las indicaciones de la junta de personal, pero en esta ocasión hay cierta coincidencia. Los miembros del gobierno local han decidido rebajar el importe de sus salarios. Aún no se sabe cuánto, pero cobrarán menos. El socialista Orozco puso en este asunto, por el modo de presentarlo, una notable carga política. Y no le gustó la réplica del portavoz del PP, Jaime Castiñeira , al que acabó tachando de ignorante. El cruce de descalificaciones aún no ha terminado.

El PSOE da motivos para preocuparse al popular José Manuel Barreiro, por su buena disposición para conceder protagonismo a quien será el cabeza de lista del PP lucense. Castiñeira no es García Díez y se crece en el combate político. Gana presencia mediática y popular casi en la misma medida en la que se desdibuja la figura del presidente provincial del partido, José Manuel Barreiro. Castiñeira le debe un favor al alcalde lucense. Barreiro no acaba de encontrar el modo de que el socialista José Ramón Gómez Besteiro le eche a él un cable así en la política provincial. El presidente de la Diputación no está por la labor y sigue a lo suyo.

Son días de crisis, sí, así en la economía como en el nacionalismo gallego, que sigue en su incesante búsqueda de sí mismo. En Lugo también. El Bloque en la capital lleva sus cosas, por ahora, con mucha dignidad, con discreción. Antón Bao , vicepresidente de la Diputación, será el candidato que defenderá la UPG para encabezar la lista nacionalista por Lugo. El resto parece apostar por el portavoz municipal, Xosé Anxo Lage . Todo indica que la próxima lista del Bloque será la lista de la UPG, pero ya se verá, que aún queda mucho camino por andar. Y es un camino en el que los nacionalistas se juegan mucho, porque las perspectivas electorales para ellos en Lugo no son especialmente prometedoras.

Con el paisaje de fondo de la crisis, la vida social y política está cada semana más marcada por la próxima cita con las urnas. A los populares el nuevo hospital puede causarles algunos disgustos. La federación vecinal se ha tomado muy en serio su oposición al cobro por estacionar en el aparcamiento del nuevo complejo sanitario de Lugo. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo , no debería echar en saco roto los avisos del colectivo que dirigen Jesús Vázquez , Fernando Rois y José Manuel Carballo . No resultó especialmente útil para solucionar el conflicto la postura «inflexible e insensible» que los citados líderes vecinales vieron en el presidente provincial del PP. También sobre el anunciado traslado del centro de especialidades de la plaza del Ferrol al nuevo hospital. «Se está obsoleto, que o renoven», dijo Rois, como un día dijo que no habría una gasolinera donde debía haber (y hay) un parque y la Compañía Logística de Hidrocarburos tuvo que cambiar de planes.

Sí, son estos que corren tiempos de crisis. En días así la Administración y los administrados propenen a acogerse, para sobresalto de comerciantes, al consejo de Samuel Johnson: «Tenga lo que tenga, gaste menos». El presidente de Lugocentrum, Sánchez Bergantiños , intuye que «a psicose vaise notar en todo». Claro, Lugo, ya se dijo, es ciudad rica en funcionarios, pensionistas y políticos. También tiene otras riquezas, pero se notan menos. Bergantiños y los suyos lo saben bien.