El mercado ganadero que se celebra en Castro de Ribeiras de Lea el último sábado de cada mes y que comenzó su actividad en febrero del año pasado, parece haber entrado en una fase de menor número de reses en cada edición pero de más transacciones directas en cada una de ellas. Así lo manifestó ayer el concejal de Mercados de Castro de Rei, Roberto Lorenzo, quien destacó además que ese nuevo rumbo de los últimos meses, sin apartarse del que presidió las primeras citas, suponía una cierta satisfacción para el Concello. El descenso del número de animales, con una media que el mencionado edil situó entre 60 y 70 en los últimos mercados frente a los más de 100 de los primeros, coincide con una menor presencia de tratantes y con una mayor aparición de ganaderos dispuestos a vender directamente alguna res de su explotación. La posibilidad de establecer esas transacciones directas supone también una mayor probabilidad de que el comprador pueda ahorrar algo en el precio final. El precio medio puede situarse de cada animal en torno a 1.600 o 1.700 euros. Son vacas que tienen como mínimo un año de vida, aunque algunas incluso pueden llegar a los tres años, y todas poseen unas adecuadas características morfológicas y todas las garantías sanitarias necesarias. La procedencia de los ganaderos es variada, aunque la mayoría de los que acuden a este mercado residen en diferentes comarcas de la provincia. Esa disparidad de procedencias ya se observó también en los primeros compases de esta iniciativa, que reunió a compradores de Galicia y de otras comunidades cercanas. Lorenzo destacó ayer que el mercado conseguía servir de ayuda a las economías de los ganaderos, que con su asistencia al mercado tienen más posibilidad de vender las reses. Esta iniciativa nació para cubrir un hueco existente en la zona, ya que el mercado semanal se centra fundamentalmente en novillas de recría, que cada miércoles salen de Castro de Ribeiras de Lea con destino a diferentes lugares. En las instalaciones del mercado ganadero se realizaron mejoras últimamente. La más reciente consistió, como recordó Lorenzo ayer, en el acondicionamiento de la zona de boxes destinada a los animales. Las obras, que fueron impulsadas por la Consellería de Medio Rural y ejecutadas por la empresa pública Tragsa, tuvieron un presupuesto cercano a los 120.000 euros. El Concello de Castro de Rei no descarta continuar con ese tipo de reformas, aunque por ahora, como admitió Lorenzo, no hay planes concretos para afrontar nuevas reformas en las instalaciones.