El colegio Ricardo Gasset se esfuerza por mantener su actividad tras el grave suceso en que resultaron heridos tres profesores y una cuidadora del centro
26 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El colegio Ricardo Gasset de O Incio se esforzó por desarrollar su actividad normal tras el accidente de tráfico del pasado miércoles en el que resultaron heridos tres profesores y una cuidadora del centro, quienes ayer continuaban ingresados en diversos hospitales. Aunque el colegio solo cuenta con siete profesores -de los que una, la de religión, solo acude un par de días por semana-, no hubo que suspender ninguna clase, ya que los demás docentes se repartieron los turnos y el alumnado de forma que el horario pudo ser cubierto en su totalidad.
Durante toda la mañana, por otra parte, el teléfono del colegio estuvo funcionando de forma constante. La profesora Julia López, que sustituye provisionalmente al director Ramón Pedro Díaz -el más grave de los heridos en el siniestro- tuvo que responder a las llamadas de numerosos padres de alumnos y de otros vecinos de O Incio que se interesaron por el estado de los accidentados. El accidente causó una fuerte impresión en toda la comunidad escolar, en la que -debido a sus pequeñas dimensiones- las relaciones diarias son «como as dunha familia», según explica la docente. Los alumnos más pequeños, a su juicio, no se enteraron mucho del suceso, pero el caso fue diferente con los chavales más mayores. «Levaron todos un disgusto moi grande cando souberon o que pasou e algúns botáronse a chorar», añade.
Julia López se enteró del suceso pocos minutos después de que se produjese, a media tarde del miércoles, ya que casualmente en ese momento circulaba por la misma carretera otra profesora que trabajó hace tiempo en el colegio y que fue testigo de los hechos. Tras ser avisada por esta antigua compañera, acudió de inmediato al lugar del siniestro. «Cando cheguei aínda estaban sacando do coche a Ramón e aos outros acababan de levalos ao hospital», cuenta con visible consternación.
Sustitutos
Los profesores que están ahora al cargo del centro educativo también se han mantenido en contacto con las autoridades provinciales de educación a fin de tramitar la entrada de sustitutos para que reemplacen a los accidentados, que según todos los indicios tardarán algún tiempo en poder reincorporarse a sus puestos de trabajo. El director del centro permanece ingresado en estado grave en la uci del hospital de A Coruña y en el colegio aún no se sabe con certeza cuáles pueden ser para él las secuelas del siniestro. Menos problemática parece la situación de los demás accidentados. El profesor Manuel Gómez y la cuidadora Pepita López Fernández seguían ayer ingresados en observación en los hospitales lucenses Xeral Calde y Virxe dos Ollos Grandes, respectivamente. La cuarta accidentada, la profesora Mari Carmen Ouro Guerrero, enviada en principio al hospital de Monforte, fue trasladada ayer a un centro de la capital provincial.