El norte también existe en año santo

LEMOS

Cinco jóvenes madrileños son los primeros peregrinos de la ruta septentrional, que empezaron a recorrer ayer en Gontán con el propósito de llegar a Santiago el día 6

03 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Si hay un decálogo del buen peregrino, la ilusión debe de ser una de sus cualidades características. Ilusión no puede faltar cuando se comienza una peregrinación de más de 100 kilómetros en Terra Chá un 2 de enero y cuando la fecha aparece rodeada de todas las circunstancias -lluvia y un frío que parece más intenso como consecuencia de la humedad- que hacen riguroso un invierno a más de 400 metros de altitud.

Ilusionados estaban ayer por la mañana, en Gontán, cinco madrileños -Daniel Ramos, Gema Vázquez, Chacho Pastor, Luis Bratos y Gema García- que llegaron en coche a la localidad procedentes de Ribadeo. Un doble viaje en coche, de la capital de España a la orilla izquierda de la desembocadura del Eo y de ahí a Gontán, precedió su andadura jacobea.

Llegaron a Gontán en un día de feria, el primero del año, pero no para comprar ni vender sino para comenzar una peregrinación que sin duda será especial. En primer lugar, la llegada a Santiago está prevista para el 6 de enero, con lo que la obtención de la compostela será casi un regalo de Reyes; en segundo, la tumba del apóstol no será el final del trayecto, pues se espera seguir luego hasta Fisterra; en tercero, solo uno de ellos ha recorrido antes el Camino Norte.

Los cinco tienen experiencia en peregrinar por Galicia, pues hace cinco años recorrieron el Camino Francés desde Sarria. Esos 100 kilómetros parecen haber dejado huella en ellos, como explica Daniel Ramos: «La experiencia de estar días caminando, el llegar, el conseguir aquello que te has propuesto a pesar de las dificultades» son cuestiones que subraya como recuerdos conservados de entonces.

Amabilidad

Pero no solo de recuerdos vive la ilusión de estos peregrinos, que ayer, nada más bajarse del coche en Gontán, tuvieron ocasión de comprobar que la amabilidad de los que viven al lado del Camino de Santiago parece resistir el paso de los siglos: por ejemplo, los orientaron sobre el lugar por el que la ruta jacobea sale de la localidad hacia Abadín. A Daniel Ramos, para comentar ese comportamiento, el adjetivo que le viene a la boca es «genial».

La etapa de ayer y otras cuatro los pondrán en Santiago, cuya contemplación ya es en sí toda una experiencia: «Aparte de la ciudad, que es bonita, tiene un significado especial llegar a Santiago», explica Daniel Ramos.