Las lecciones de una medalla

LEMOS

El ministro José Blanco no pierde ocasión de ejercer de lucense y en plena crisis refuerza los lazos con la provincia

27 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Boquea el 2009 y hay en el aire lucense un algo de generalizada inquietud ante un 2010 que se anuncia difícil, incluso para una provincia acostumbrada a vivir instalada en la crisis. En Lugo hay una crisis que viene de atrás, de muy atrás, que es muy anterior a la reciente sequía financiera, a los desastres de la globalización y a la cuota láctea. La crisis son las autovías que llegaron más tarde que a otras provincias, el AVE que no será en mucho tiempo, los servicios ferroviarios de cercanías que (casi) no existen y los de lejanías que tardan y tardan en llegar a destino. Ahora, como en las mismas fechas del 2008, Lugo se agarra al Plan E, el plan con el que Zapatero espera el milagro de la economía sostenible, como el náufrago a la balsa. Por lo que pueda pasar, Zapatero avisa a los lucenses de que les esperan tiempos de trabajar duro, como lo hizo el ex alcalde Tomás Notario ; quizá por eso, el Gobierno le concedió la medalla de oro al mérito en el Trabajo.

Tomás Notario Vacas, ingeniero, funcionario y alcalde de Lugo en dos ocasiones, recibió ayer en la capital lucense, en un acto presidido por el ministro José Blanco , la medalla con la que el Gobierno reconoce su trayectoria laboral. El socialista Zapatero distinguió al conservador Notario y ese otro socialista notable que es el ministro José Blanco acudió a la ciudad amurallada a presidir el acto en el que el Estado galardonó a un veteranísimo militante popular, a alguien que ya fue alcalde cuando el franquismo se despedía. A Notario le colocan una medalla los socialistas y hay en el PP quien recuerda los tiempos, aún próximos, en los que su partido lo mantuvo en el congelador de la política lucense. Notario le agradeció el gesto a Blanco y recordó que el ministro «está consiguiendo» que el nuevo puente sobre el Miño sea una realidad. Notario, ahora miembro de la ejecutiva local del partido, en calidad de asesor junto a Vicente Quiroga , fue alcalde cuando aquellas otras crisis, la de los últimos años de la década de los 70 del siglo pasado y también, en lo que atañe al Ayuntamiento de Lugo, en los 90. Aquellas fueron crisis sin Fondo Estatal de Inversión Local ni otros ungüentos; crisis a palo seco. Ahora, Notario, con su medalla, padece la crisis que dejó el acto en el que la recibió así como desangelado, un poco triste, quizá algo sobrado de prisa, tal vez porque Blanco tenía una reunión por la tarde en el ministerio. En medio de la crisis que no acaba, el Concello de Lugo se prepara para aprobar su presupuesto general para el 2010; el nacionalista Xosé Anxo Lage ya anunció ayer que su grupo permitirá aprobarlo. Cree que es un plan económico «realista». Seguramente quiere decir que las inversiones programadas se ajustan a las ingresos previstos; el capítulo VI, el de inversiones reales, cae casi un 44%. Al alcalde, José López Orozco , le basta la abstención del Bloque para aprobarlo. Pacto de gobierno, lo que se dice pacto PSOE-BNG, no hay ni parece que se le espere en el Ayuntamiento; pero algo parecido sí debe haber a la vista de algunas de las posiciones adoptadas por los nacionalistas en los últimos meses. El Bloque, en el alambre municipal, corre grave riesgo de despeñarse. Cómo, se preguntan algunos de sus simpatizantes, explicará sus apoyos al PSOE cuando lleguen las elecciones del 2011. Fue parte de un gobierno de Orozco (1999-2003), y sufrió un duro revés electoral. Ahora, sin responsabilidades de gobierno, asume el coste de respaldar decisiones del socialista Orozco. ¿A cambio de qué? La respuesta llegará; aunque tarde, llegará. En la Diputación, el mismo Bloque que en el Concello dejará pasar un presupuesto de crisis, dará el visto bueno a un plan económico que totaliza más millones que el del actual ejercicio porque aumentan los recursos de su empresa del suelo. El concejal lucense Antón Bao (BNG) es el vicepresidente de la Diputación que dirige el socialista José Ramón Gómez Besteiro , que, claro es, también dirá sí al menguante presupuesto municipal. Ya se ve que, como avisó Bismarck, la política no es una ciencia exacta. Con el 2010 a la vuelta de la esquina y la crisis instalada para algún tiempo, en el patio político lucense la medalla concedida a Tomás Notario es, junto al reconocimiento a sus personales méritos, un aviso de lo que viene. Notario, símbolo de la austeridad en el ejercicio de la alcaldía, dijo ayer que siempre trató de hacer «algo más» al servicio de Lugo. La medalla a Notario es el consejo de John Kennedy: «No preguntes qué puede hacer tú país por ti; pregúntate qué puede hacer tú por tu país».