De paseo por el molino de Río de Bois

Carlos Rueda / Carlos Cortés

LEMOS

Un sendero por el límite entre A Pobra do Brollón y O Courel descubre densos bosques de ribera, alvarizas en producción y pozas de nombres curiosos

14 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los molinos llegaron a ser un apoyo fundamental para la economía familiar de la Galicia desindustrializada de mediados del siglo XIX. El de la aldea de Río de Bois era de los pocos de uso comunal, también llamado «de concello». Les pertenecía a los catorce vecinos que vivían en esta aldea de la parroquia de Parada dos Montes, en el municipio de A Pobra do Brollón, ya en el límite con O Courel.

Pero los molinos no eran únicamente pequeñas instalaciones industriales. También eran lugares de reunión en los que, aprovechando las largas esperas mientras se molía el grano, se cantaba, bailaba, se inventaban leyendas y se contaban cuentos que más tarde acabarían formando parte del folclore musical y de la cultura popular.

La ruta de hoy propone un recorrido entre la aldea de Río de Bois y su antiguo molino comunitario, actualmente en proceso de ruina. Mantiene la estructura, pero la cubierta está parcialmente derrumbada, lo que ha dañado la maquinaria del interior.

Para llegar al molino hay dos opciones. Lo más fácil es seguir el antiguo camino, hoy convertido en pista de tierra, que sale de la parte baja de la aldea. Son 2,5 kilómetros que se pueden hacer a pie o con un vehículo todoterreno. Doscientos metros antes de llegar al molino está la alvariza de Río de Bois, una de las pocas que todavía está en plena producción.

La ruta alternativa pasa por paisajes más llamativos. Sale del cercano pueblo de Loureiro, desde el que hay que tomar el camino que lleva a los sequeiros de O Mazo Santigoso. A medio kilómetro de la salida y unos metros antes de llegar a una curva parte un sendero a la izquierda que con abundante maleza que enseguida se une con el antiguo camino que lleva a Río de Bois. Después, la ruta da un giro a la derecha y comienza a bajar en dirección al río Loureiro. En este tramo la vegetación es abundante y de transición, con predominio de especies arbóreas típicas de ribera. Hay mucho cerquiño o rebolo (una variedad de carballo), pero también se pueden ver madroños o érbedos, acebos, arandeiras, uces blancas y negras?

Al molino se llega una vez recorridos trescientos metros a través de un camino muy interesante. Unos cincuenta metros río arriba está la presa del molino, que forma una bella cascada y una profunda poza que tiene el curioso nombre de O Pozo do Ladrón.