Colectivos con locales de marqueses

B.?L.

LEMOS

Varias entidades culturales y sociales tienen sus sedes en el céntrico caserón decimonónico que tiene el Concello de Sarria en el centro de la villa

11 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La Casa do Marqués pasó a formar parte del patrimonio del Concello de Sarria durante la etapa de Arturo Corral ejerciendo la alcaldía, que tuvo que hacer frente a más de un problema como consecuencia de la polémica surgida por las diferencias con los antiguos propietarios. Una vez solventadas las disquisiciones, los terrenos que habían estado dedicados a jardín y a huerta pronto fueron transformados en una plaza pública, la más céntrica de la villa, sin embargo el edificio estuvo desaprovechado durante mucho tiempo y sin una finalidad concreta.

Desde hace años, está ocupado por asociaciones culturales y de carácter social, y por el Servizo de Información á Muller, del Concello. Pese a su privilegiada ubicación, sigue siendo muy desconocido para un buen número de sarrianos, según reconoce la concejala Paula Vázquez. Sus dos plantas utilizadas están siendo compartidas por el citado centro de información, por la Asociación de Viudas, por Sarricanta, Asociación de Inmigrantes, High Noon y por la Coral Polifónica de Sarria.

El inmueble nunca fue reformado en profundidad para adaptarlo a un uso público, por lo que las agrupaciones tienen asignados locales que en su mayor parte eran estancias originarias de la casa familiar. Pese a ello, en los últimos años fueron efectuadas mejoras, e incluso la parte que ocupa el servicio municipal se puede considerar nueva. El Concello también la mantiene pintada y cuidada, por lo que los elementos artísticos resaltan más, como la zona de las escaleras.

Buena vecindad

La circunstancia de que nunca fuese transformada y que no llegase a perder el aire y la distribución de vivienda particular también condiciona la utilización de los servicios básicos, que son compartidos. El Concello no cobra a ninguna de las entidades que disponen de local en la Casa do Marqués y se hace cargo, igualmente, del pago del consumo eléctrico y de agua.

Según señalan algunas de las personas que frecuentan el recinto, aunque quisiese hacerlo no podría sin efectuar cambios. Con las actuales instalaciones le resulta imposible comprobar el gasto de corriente o de agua de cada colectivo, dado que comparten acometida y contadores.

Tanto Paula Vázquez como sus colegas de servicios sociales y cultura, Violeta Bernardo y Xermán Vázquez, señalan que nunca tuvieron conocimiento de un consumo exagerado o de prácticas abusivas en ese sentido.

Pero, lo que resulta todavía más difícil, ninguno de los tres ediles tuvo quejas de mal entendimiento entre las asociaciones o de molestias o interferencias de la actividad de unas en la de las otras. El responsable de Cultura apeló al sentido común a la hora de controlar los consumos, y todos destacaron el civismo y el buen entendimiento que se registró en estos años. Además, existe una adecuada compatibilidad entre las actividades que se desarrollan en el edificio y los horarios de las entidades usuarias.