Fiscal y la acusación particular entendieron que el ex director de Banesto de O Valadouro es responsable de varios delitos. «Aún admitiendo su buena fe, el acusado no nos ha dado explicación de lo que hizo con el dinero», apuntó el letrado. También dijo que una parte de los fondos que se movieron en la banca paralela fueron para pagar las pérdidas que el ex director asumía con sus clientes. «Pudo haber explicado lo que había ocurrido y no lo hizo», dijo el abogado quien considera que parte del dinero lo incorporó a su patrimonio o para realizar gastos particulares.
El fiscal y el letrado no dudan de que José María Rivera confeccionó documentos con firmas falsas o imitadas. El abogado contó que el ex director de la oficina de O Valadouro no dudó a la hora de realizar añadidos en los documentos sin corresponderse con los realmente establecidos por el banco.
También recordaron las partes favorables a la condena del imputado que las firmas que aparecían en los documentos son de puño y letra del acusado. Explicaron que existe una clarísima estafa como consecuencia del gran número de afectados, al menos 58 clientes que recibían un 2,5 de interés por encima del que les daba oficialmente el banco.