Blanco quiere que el puente entre en servicio a mediados del 2011

LEMOS

04 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde ayer, están oficialmente en marcha las obras de construcción del nuevo puente de Lugo sobre el Miño, a la altura de San Lázaro. El ministro de Fomento, José Blanco, dio la salida oficial para la ejecución de tan esperado proyecto y lo hizo además con dos compromisos. Aseguró que la voluntad del ministerio y de la empresa adjudicataria es que a mediados del 2011 esté en servicio este paso sobre el río. También se comprometió a seguir de cerca la evolución de los trabajos para acortar plazos, «aunque ello conlleve anticipar recursos públicos». El ministro Blanco sabía que la demanda del nuevo puente de Lugo «viene de largo». Por eso, desde que los socialistas llegaron al Gobierno trabajaron en este asunto, según el ministro. «Todo llega cuando se cree de verdad en lo que se promete y se trabaja para conseguirlo». Recordó que en la capital lucense aún se sigue denominado como puente nuevo al que inauguró en 1975 el entonces ministro de la Presidencia, el lucense Antonio Carro. Ahora pronto tendrá dos más. Uno, el de San Lázaro, para el que acaban de comenzar las obras, y otro a la altura de Nadela, en la autovía Lugo-Santiago. Blanco anunció que una vez que esté en servicio el paso sobre el Miño que enlazará la N-VI y la carretera vieja de Santiago, a la altura de San Lázaro, se podrá «revalorizar como se merece el puente romano, buscando soluciones para su tráfico y rehabilitándolo con cargo al 1% cultural». El ministro recordó que está tomada la decisión «de apostar por hacer una estación intermodal en Lugo». Para el alcalde lucense, José López Orozco, el de ayer fue un día emocionante. Lo dijo claramente: «Embárgame a emoción de poder afirmar, con rotundidade e sen rubor, que Lugo chegará a tempo ao tren da modernidade e do progreso, unha senda que xa temos emprendido con paso decidido». De Blanco, dijo que es «o home que fixo posible que Lugo conte no mapa das infraestruturas». Y echó la vista atrás para ajustar cuentas por la «inexistencia de complicidade dos gobernos anteriores», que no llegaron «a entender as nosas necesidades e demoraron a nosa inmersión no espazo do despegue territorial, económico e social». Poco después cargó aún más las tintas y dijo que el día de ayer representa el apuntalamiento del «compromiso con Lugo, o fin da estrangulación e o olvido ao que nos someteron os gobernos doutras cores». En el acto celebrado en el Parque do Miño intervino el conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, que destacó que el de ayer era un día importante para Lugo. Indicó que las obras, desde que se toma la decisión de hacerlas, tardan en ser una realidad. Dio su enhorabuena al ministro porque en seis meses fue capaz de movilizar los recursos necesarios. Expresó su voluntad de colaborar. Posteriormente, ratificó los compromisos de la Xunta con el Plan Paradai y la Ronda Este.