Taboada brilló con luz propia

Laura López laura.lopez@lavoz.es

LEMOS

El fuego rompió, un año más, la oscuridad de la noche en las inmediaciones del castro de Castelo, en Taboada, para dar paso a la fiesta de la Queima das Fachas. Hacía una noche estupenda el lunes, y decenas de personas esperaban ver arder más de treinta fachas a medianoche. Primero hubo una alborada con Varacuncas de Rodeiro y se celebró la cena popular al lado del castro. La parte más espectacular fue, sin duda, la quema de varias decenas de fachas en la cima del castro. Esta celebración, declarada hace unos meses fiesta de interés turístico, es la que abre tradicionalmente en Castelo las fiestas de la Natividad.

Fueron muchos los vecinos y visitantes que se acercaron a disfrutar de este tradicional acontecimiento del que no se sabe con exactitud su origen, aunque algunos expertos, como el etnógrafo Clodio González, coinciden en señalar que podría tener la función de alumbrar y anunciar el inicio de las fiestas. De ello se habló precisamente en el simposio sobre el patrimonio inmaterial de la zona, que organizó Lugopatrimonio. Decenas de personas se acercaron a esta fiesta, una de las muchas que se está celebrando estos días en el sur lucense. Y, algunos, se dejaron ver en varias de ellas. Amor a las tradiciones, obligaciones profesionales o políticas, pudo ser lo que llevó a Antón Bao, vicepresidente de la Diputación de Lugo, a hacer un recorrido maratoniano, el lunes por la noche en las Fachas de Castelo y ayer por la mañana en la romería de los Remedios de A Ermida, en Quiroga. Las fotos lo demuestran, una figura se repite en ambas celebraciones: la del nacionalista Antón Bao. Tras la intensidad de estos dos días, hoy tocará descanso o, ¿volveremos a verlo en alguna otra fiesta por la zona?

El deporte también es motivo de celebración, y sino que se lo digan a Manuel Cáceres, conocido por Manolo «el del bombo», el famoso hincha de la selección española de fútbol y del Valencia, que ahora, además, se ha ofrecido a animar algún día partidos del Lemos y del Calasancio. Así se lo comunicó a su amigo monfortino Pablo Bernedo, con el que quedó el sábado en A Coruña para ver el partido de la selección española en Riazor. Bernedo le obsequió con una reproducción de la Torre del Homenaje y con la camiseta del Lemos, con la que aparece en la foto. Se mostró muy contento con el regalo y señaló que, si algún día hay un partido interesante del Lemos o del Calasancio, irá encantado a animar a estos equipos. Bernedo conoció a Manolo el verano pasado en un partido de la selección en Macedonia. Esperamos verlo pronto con su bombo por tierras de Lemos.