El difícil acceso a la Red desde la aldea

LEMOS

En las áreas rurales del sur lucense sigue siendo un problema conectarse a Internet

02 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

A la espera del plan alternativo prometido por la Xunta para sustituir la red wimax, en el sur lucense siguen produciéndose casos que demuestran las serias dificultades existentes en las áreas rurales de esta zona para acceder con normalidad a Internet. Uno de ellos es el de Robert y Denise Watson, un matrimonio británico domiciliado en la parroquia de Atán -en el municipio de Pantón-, que esperaban que el pasado agosto Telefónica resolviese el fallo técnico que les impide conectarse a la Red vía satélite. El plazo transcurrió sin que el problema se solucionase.

La falta de conexión es especialmente problemática para Denise, que necesita Internet para desarrollar su labor profesional, ya que está apuntada al teletrabajo y ayer mismo debía reincorporarse a sus quehaceres. Desde el 27 de julio tienen instalada en su vivienda de la aldea de Prado la antena parabólica que teóricamente debía asegurarles la conexión, pero la instalación no tiene aún la configuración necesaria para ello. Según dicen, después de varias promesas incumplidas, recibieron una última llamada de Telefónica el 22 de agosto y en ella se les prometió que en ocho días iría un técnico a su domicilio para efectuar los arreglos. Pero ayer aún seguían esperando.

La conexión por satélite les fue ofrecida por Telefónica después de haber padecido los inconvenientes del viejo sistema Trac de telefonía rural, que los Watson habían conseguido después de numerosas gestiones y de una queja al Valedor do Pobo. La conexión a través del Trac, explican, es demasiado lenta y problemática y no sirve en absoluto para quien pretende trabajar con Internet.

Mejor cambiar de casa

En opinión de Robert, «cuando la gente quiera comprar una casa en Galicia, lo primero que tiene que preguntar es si hay línea fija de teléfono. Si no la hay, esperar por la ayuda de Telefónica les puede causar mucho estrés», añade. Denise apunta por su parte que en una conversación con un empleado de la referida compañía le preguntó si les sería más fácil conseguir una línea fija o cambiar de casa. «El hombre respondió que para nosotros sería una buena idea visitar una inmobiliaria», dice.

El matrimonio no entiende que haya todavía tantas dificultades para conseguir un buen acceso a Internet en las zonas rurales del interior gallego. «Hemos asumido que a Galicia no llegó aún el siglo XXI, parece que no tiene ese derecho», comentan. «Hoy en día Internet es muy importante, es una parte de la vida para los jóvenes que estudian, para los negocios y para la gente normal de la calle como nosotros», agrega Robert.

Por el momento, sin embargo, hasta que no se solucione el problema de su antena parabólica, si ellos quieren acceder a Internet no tienen más remedio que desplazarse a Ferreira de Pantón, a Escairón o a Monforte.