El Club Lemos está intensamente ligado al nombre de Pedro Losada. Hablar de este personaje es como hacerlo de Acuña en el Deportivo, Kubala en el Barça o Pichichi en el Athletic de Bilbao. Fue una figura crucial en la entidad y en la vida social de la ciudad del Cabe.
Ocupó el puesto de secretario del Ayuntamiento de Monforte; y fue entrenador y jugador del Club Lemos; escritor y colaborador cultural; fundador de rondallas y de sociedades recreativas, culturales y musicales; y corresponsal de la agencia Cifra. También participó en la organización de las fiestas patronales. En resumen, era toda una institución.
Pedro Losada fundó el Club Alfonso en el año 1913 y fue el artífice de una de las épocas doradas del Club Lemos. Logró el campeonato de la Serie A, B y el ascenso a Segunda A, aunque la guerra civil privó al equipo monfortino de jugar en la categoría de plata del fútbol español.
Su primer gran éxito en el banquillo fue la consecución del campeonato de la Serie B. A pesar de un inicio deficiente de la liga, la experta dirección de Pedro Losada llevó al equipo a proclamarse campeón. Fue un año complicado. En aquel equipo formaban Pereira, Güeche, Pamplona, Paradela, Madrid, Penoucos, Miguel, Ciqui, Chás, Cervera y Milucho.
El equipo monfortino eliminó al Lugo y al Galaico, de Ourense por 7-1 y 0-13, respectivamente. Empató ante el Porriño, que en la primera vuelta le había endosado un 0-5 en el Stadium Lemos, de la carretera de Ourense. La última jornada tenía que ganarle al Español de Vigo, y lo hizo a domicilio por 1-2.
Afición entregada
La consecución del campeonato no dejó a ningún monfortino indiferente. Los primeros aplausos a los triunfadores los recibieron en Ferreira de Pantón. Dos directivos ilustres Ramón Rodríguez y Manuel López le anunciaron al míster, Pedro Losada, lo que les esperaba en Monforte. En Ferreira también estuvo un gran mecenas del fútbol monfortino, Luis Rodríguez Méndez. La entrada triunfal del equipo en la ciudad del Cabe fue apoteósica. La banda de música y bombas de palenque anunciaron la llegada de los héroes. La Corporación Municipal también les recibió. Cerraron los festejos con un almuerzo popular en el antiguo local del Círculo Victoria.
Aquel primer gran triunfo hizo vibrar de entusiasmo a los aficionados, iniciándose así una década de esplendor en el Club Lemos. Pedro Losada fue el artífice, ya que confeccionó un plantel joven y de calidad. Mantuvo una política salarial equilibrada. Tan solo Chás, que fue traspasado después al Racing de Santander, recibía 150 pesetas mensuales. El resto se movía entre las 10 y 15 pesetas, cuando las cobraban.
En la campaña 33-34, el Lemos, también bajo la dirección técnica de Pedro Losada, ascendió a la Serie A. La rivalidad entre Monforte y Lugo no fue obstáculo para que el Ayuntamiento de la capital homenajeara a los lemistas. Desde el año 1932, la supremacía de los lemistas sobre los lucenses era un hecho.
No obstante, el gran éxito, y que sigue presente en la historia del Club Lemos, fue el ascenso a la Segunda División A, al vencer en el intersector a los campeones de Asturias y de León.
Pedro Losada hizo un tándem perfecto con uno de los presidentes más activos de la historia de la entidad monfortina, que fue Luis Eyré.
Durante estos años, Pedro Losada fue ese eterno entrenador del Club Lemos, sin primas, ni fichajes, con el mismo espíritu de aquellos, -entre los que él se contaba-, que llevaban las porterías a hombros de Las Lamas. Era un preparador que ejercía su difícil cargo gratis, pagando de su propio bolsillo su recibo de socio. Además, fue el entrenador lemista que más futbolistas del club llevó a Primera División.
Su trayectoria no pasó desapercibida para los monfortinos. El Ayuntamiento de Monforte le tributó un homenaje en el año 1953. El Club Lemos entregó a su familia una placa conmemorativa a título póstumo en el año 1996 en el campo Luis Bodegas.