Antes de que comenzase la caravana, los ganaderos celebraron una asamblea en el recinto ferial en la que intervinieron Juan Pérez Orozco, de Xóvenes Agricultores; Roberto García, de Unións Agrarias, y Lupe Prado, del Sindicato Labrego Galego. Las tres personas coincidieron en resaltar la unión y alcanzada y se mostraron dispuestos a seguir luchando «ata a última gota de leite», dijo Pérez Orozco.
Pero también quedaron patentes las diferentes valoraciones del acuerdo que deberá ser ratificado en Madrid el lunes. Juan Pérez aplazó todas las expectativas hasta comprobar que las industrias lo ratifican. Roberto García dijo que no es cierto lo publicado de que se fijará un precio mínimo de 28 céntimos más el transporte, porque iría contra la ley de defensa de la competencia y sería anulado. Por el contrario Lupe Prado, la más escéptica, condicionó el respaldo a esa característica y dijo que si existe en otros productos como el pan, por qué no lo puede haber en la leche.
En todo caso, señalaron que aunque firmen todas las partes, quedará un intenso trabajo hasta conseguir ver plasmado el resultado en los cheques que reciban. Una vez más criticaron la actitud de del único empresario del sector que es de Lugo, así como de otra firma francesa. También hubo críticas a la ministra y a la tímida ayuda que anuncia la Xunta.