Pese a ser un animal noble e inteligente, la mala fama persigue al burro en buena parte gracias a su nombre. En peligro de extinción muchas de sus razas, este tierno animal ha pasado de ser una herramienta de trabajo indispensable en el campo al completo abandono. En el ecoespacio O Rexo, una zona de bosque ubicada a las afueras de Allariz -decorada, por cierto por el escultor vasco Agustín Ibarrola - tiene sus instalaciones la asociación Andrea, donde acogen y rehabilitan burros viejos, abandonados o maltratados. Los equinos devuelven el favor colaborando con la asociación en un novedoso plan de terapia asistida con burros a personas con alzhéimer y discapacidades. Para probar este proyecto el lunes se desplazaron hasta Allariz un grupo de socios de Auxilia Monforte acompañados por la trabajadora social Noelia Martínez . Se lo pasaron genial.
Vamos, se lo pasaron como los miembros de otra asociación monfortina que también trabaja con enfermos de alzhéimer, Afamon. Desde el lunes, en los locales que la asociación tiene en el edificio multiusos de Monforte desarrollan un programa intergeneracional al que llaman A Clase con los abuelos, que consiste en que los socios que participan en el programa de estimulación cognitiva y psicomotriz realicen distintos talleres -desde manualidades, a clases de matemáticas pasando por juegos de naipes- acompañados de chavales de entre 5 y 9 años. Todos salen ganando. Los mayores recuerdan con mayor facilidad su etapa de niñez y juventud y los pequeños desarrollan las habilidades necesarias para adaptarse a las normas sociales a través de la relación con los ancianos.
Los que sin duda disfrutan de lo lindo son el centenar de chavales que participan en el campamento de verano que organiza el ayuntamiento de Monforte. Ayer, un grupo de ellos aprendía a utilizar la piragüa en las aguas del Cabe mientras otro jugaba al ping-pong en el pabellón polideportivo del instituto al que le da nombre el río. Después de salir del agua, juegos populares, el brilé de toda la vida, que aunque ahora parezca algo del pasado parecía que ellos se lo pasaban bastante bien.