No se puede decir que esté teniendo un éxito arrollador el primer curso de cata organizado por el recientemente creado Club do Viño Ribeira Sacra. El curso empezó el pasado jueves en el Centro do Viño da Ribeira Sacra, en Monforte. Tan solo siete personas -dos de ellas, trabajadores del propio centro- se apuntaron a estas clases que imparte Jorge Mazaira , director técnico de la dominación Valdeorras. Aunque muchos concejales de la corporación monfortina se apresuraron a inscribirse en el club cuando se inauguró el Centro do Viño, no han mostrado el mismo entusiasmo a la hora de participar en la primera actividad que promueve este colectivo. A la iniciativa seguramente le faltó promoción, ya que a priori ofrece suficiente interés para atraer a un buen número de aficionados, aunque la inscripción cueste cien euros (85 para los socios del club), un precio que por otro lado incluye una cena. Entre los que sí se animaron a participar está Xosé Lois Sotelo , antiguo portavoz del BNG en el Ayuntamiento de Monforte. La segunda y última jornada del cursillo será el jueves próximo.
Los vinos de la Ribeira Sacra, por otro lado, protagonizarán próximamente dos importantes catas. La primera se celebrará el día 30 por iniciativa de la Asociación Galega de Catadores que preside Luis Paadín y tendrá como objetivo seleccionar vinos de la zona para una guía de vinos y aguardientes gallegos que publicará Edicións Xerais de Galicia. Para participar, las bodegas deben presentar sus muestras antes del día 26. La siguiente cata será el 6 de julio, esta vez por iniciativa de la Asociación de Sumilleres Gallaecia, presidida por Xurxo Rivas . El objetivo en este caso es elegir vinos para los premios Distinguidos Gallaecia, que otorga esta asociación. Las bodegas pueden presentar sus productos antes del día 29.
El pasado jueves se celebró en Chantada una reunión que tuvo por una parte un carácter gastronómico, ya que consistió en una comida y tuvo por escenario la casa de turismo rural que posee el hotel Mogay en el lugar de Quinteliña. Pero el objetivo principal era despedir a Teresa Pérez Rodríguez , funcionaria titulada que ha prestado servicio durante diecisiete años en la sección de lo penal del juzgado chantadino y que ahora marcha a otro destino profesional. En el homenaje participaron cerca de sesenta personas, en su mayoría vinculadas al sector judicial: magistrados, funcionarios, procuradores, abogados... Entre ellos estaban algunos jueces que en tiempos trabajaron en este partido judicial, como Óscar Luis Rojo de la Viuda , actualmente magistrado en la localidad catalana de Mataró. Como comentó alguno de los participantes, si Chantada contase con un segundo juzgado quizá estas despedidas se celebrarían con mucha menos frecuencia, ya que los funcionarios asignados a esta zona no cambiarían de destino tan a menudo.