La crisis alcanza al consorcio

LEMOS

El plan de dinamización turística adeuda sus cuotas en la web que aún comparte con el consejo regulador

13 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Pagar o no pagar, he ahí el dilema. En esta disyuntiva anda el consejo regulador de la denominación de origen Ribeira Sacra, que desde hace un par de años comparte con el consorcio del plan de dinamización turística página promocional en Internet. La convivencia en este tiempo ha sido normal, pero podría haber ruptura a medio plazo. El motivo es que el consorcio lleva cuatro meses sin pagar las cuotas por el mantenimiento de la web.

De momento, el consejo regulador se ha hecho cargo de los gastos para que el sector turístico no se quede sin portal en Internet, pero está por ver hasta donde llega la paciencia de los representantes del sector vitícola.

El dominio Ribeira Sacra figura registrado desde hace tiempo por el consejo regulador de la denominación de origen vinícola. Debido a esta circunstancia, se llegó a un acuerdo para que el consorcio turístico pudiese utilizar también la dirección en Internet www.ribeirasacra.org .

Tecleando esta opción, y tras el acuerdo entre ambas entidades, el visitante de la página tiene la opción de acceder al «portal vino» o al «portal turismo». Este último informa de las actividades del plan de dinamización, de los principales atractivos turísticos y de la oferta de alojamientos.

El consorcio venía aportando hasta la fecha algo más de doscientos euros en concepto de mantenimiento de la web, que se recaudaban entre los municipios de Lugo y Ourense asociados en el plan de dinamización turística. La cuota es de apenas diez euros por ayuntamiento, pero no se ingresa desde hace cuatro meses, sin que el consejo regulador tenga noticias de los motivos.

Los responsables de la denominación abordaron recientemente esta problemática y optaron provisionalmente por costear íntegramente los cuatrocientos euros mensuales que cuesta el mantenimiento de la página. El consorcio funciona en la actualidad con un remanente presupuestario a la espera de que la Xunta financie la continuidad de sus actividades.