Un particular restaurará por completo el ambigú de esta zona emblemática de Sarria que ahora está destrozado por los vándalos y es utilizado para hacer botellón
10 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El ambigú del área recreativa de O Chanto, uno de los lugares más emblemáticos de Sarria, ha sufrido en los últimos años el ataque de los vándalos que han llenado por completo sus dos fachadas principales de pintadas y grafitis, además de destrozar su interior casi por completo.
El local está sirviendo en los últimos meses para que los jóvenes que practican botellón en la zona se refugien de los rigores del invierno, pero en lugar de agradecerle que les dé cobijo se han dedicado a destrozar tanto las paredes como el escaso mobiliario que existía en el interior.
El motivo de este deterioro se debe a que el establecimiento no está abierto al público hace más de dos años, lo que ha desembocado en un continuo deterioro.
Concesión por 30 años
El Concello ha realizado varias tentativas para encontrar un concesionario que apostara por restaurar el local y recuperará así uno de los espacios más bonitos de la localidad. Después de varios intentos ha encontrado a la persona idónea, Luis López Toirán, un profesional de la hostelería al que le han otorgado la concesión por treinta años y que ya cuenta con un proyecto para cambiar por completo el aspecto del local.
El proyecto fue realizado por el arquitecto local Roberto López y contempla una reforma integral de todas las instalaciones.
El primer paso será acondicionar los lavabos del exterior de la planta baja, completamente destrozados, habilitando dos de ellos para personas con discapacidad. La accesibilidad es una de las líneas maestras del proyecto, que incluye un ascensor para acceder a la parte alta.
Una gran galería acristalada que rodeará en su totalidad al local en el que ubicará el restaurante será la principal reforma y permitirá servir comidas a comensales que pueden ver el río o las piscinas mientras almuerzan.
En lo que compete a la oferta culinaria, su responsable es experto en pasta, por lo que dividirá la cocina en dos partes. Una se destinará a la elaboración de platos tradicionales y la otra será un horno para hacer pizzas y todo tipo de pasta.
El verano está a las puertas y por ello no será posible acabar toda la reforma, por lo que solo arreglara la cocina y el restaurante para poder atender al público. En invierno cerrará para hacer la gran reforma. Expondrá fotos del antes y el después del local.