El PP monterrosino podría manifestarse por un empleado local

B. Lázare

LEMOS

El Partido Popular de Monterroso no descarta convocar a los vecinos a manifestarse para conseguir que un trabajador interino del Concello que se quedó sin la plaza tras las recientes oposiciones la recupere. El anuncio fue realizado ayer por el portavoz de este grupo, José Rojo. Por el contrario, el alcalde, Antonio Gato, dijo que cualquier persona tiene derecho a manifestarse, pero considera inaudita una convocatoria de ese tipo motivada por el resultado de una oposición realizada respetando estrictamente la legislación.

Rojo Núñez manifestó que no descarta «pedirle al pueblo de Monterroso que se movilice si Antonio Gato no da marcha atrás readmitiendo al empleado despedido del Concello». Acusa al mandatario de mentir a la población y asegura que, dada la relación laboral de 15 años que mantiene el trabajador con el organismo local, podría ocasionarle un importante desembolso de dinero porque, según el edil, el trabajador puede ser considerado fijo.

Tras preguntarse si Gato tiene intereses particulares en el asunto, José Rojo asegura que el trabajador que califica de «despedido» es una persona muy cumplidora, con cuatro hijos, muy eficiente y que se mantiene al margen de la política. Dice que en el organismo municipal «para estar bien vistos por el alcalde hay que trabajar para el partido socialista» y afirma que es el mandatario «quien tiene que solucionar el problema, pues solo él se ha metido en el mismo».

Gato reitera sus sospechas

Por su parte, el alcalde asegura que el portavoz del PP se reitera en la mentira a pesar de que conoce perfectamente el proceso. Gato Soengas recuerda que el trabajador comenzó a ser contratado anualmente en el Concello en 1996, probablemente porque la plaza se financiaba con dinero de la UE. Cuando llegó él a la alcaldía le hicieron un contrato de interinidad, con el que se mantuvo hasta ahora.

Recientemente, según explica el mandatario, fue convocado un concurso oposición para cubrir las tres plazas de interinos que había en el Concello. Se presentaron cuatro, todos trabajadores interinos municipales, aprobando los otros tres, por lo que el que suspendió tuvo que cesar. Gato incidió en que el tribunal estuvo formado por funcionarios del Concello y de la Diputación, como establece la ley.

También pregunta si Rojo pretende poner a la población a favor de quien suspendió y en contra de los que aprobaron. Se mostró convencido de que ningún juez decretará el pago de una indemnización o medida similar, dado que el procedimiento administrativo en el caso de las interinidades es el seguido en Monterroso. Sin embargo, Antonio Gato dijo estar seguro de que si le quitan la plaza a cualquiera de los tres que aprobaron, presentarían un recurso, como haría cualquier persona en esa situación, y el Concello sí que sería responsable.