Ya está en marcha la segunda temporada de uno de los programas con mayor éxito de Cuatro, Granjero busca esposa , el concurso que Luján Argüelles conduce en la cadena privada. Este año la novedad es que también habrá granjera a la busca de novio, pero en Galicia y más concretamente en la zona sur de Lugo, lo que más interesa del programa es la participación de Santiago Cadahía , un joven ganadero de Taboada de tan solo 23 años. Cadahía que se define así mismo como «trabajador, extrovertido, alegre y divertido» tiene ahora que competir con otros nueve granjeros. Los seis que más interés despierten entre las mujeres dispuesta a cambiar de vida y encontrar el amor en el campo serán los futuros concursantes y compartirán durante tres meses la vida en la granja con las mujeres que pretendan conquistarlos. Así que si quieren ayudar al de Taboada, no dejen de visitar la web de la cadena para enterarse de cómo hacerlo.
Seguro que los conocidos y amigos de Cadahía no se pierden un programa. Como dice el refrán, «los amigos duplican la alegrías y dividen las penas». Y si no, que se lo digan al chantadino Carlos Moure, que la semana pasada dejó de trabajar en una conocida empresa de Escairón y al que sus compañeros, para despedirle, le organizaron una cena por todo lo alto en Casa Antonio, en Goián, a la que asistieron un nutrido grupo de amigos. La cena se prolongó hasta altas horas de la mañana, pero luego, todos para casa, que al día siguiente había que trabajar. Los ochenta vuelven. Es bien sabido que las modas son cíclicas y que si algo esta de moda hoy, algún día, dentro de no se sabe cuántos años, volverá a estarlo. Es el caso de Naranjito que vuelve a verse en chapas, camisetas o la en pegatinas como las que lucían los asistentes a la cena que el pasado fin de semana se celebró en el restaurante Lucus de Chantada. Aunque claro, estos tenían la excusa perfecta. Todos ellos habían nacido en 1982, año en el que Naranjito había sido mascota del mundial de fútbol de España. Esta era la segunda reunión que celebraban y los organizadores, Fernando Navaza , Pastor Lorenzo , y Marcos Fernández prometen intentar darle continuidad
Probablemente los que asistieron a la cena de Chantada no estaban como para asistir a ninguna de las procesiones del Domingo de Ramos. En la zona se celebran muchas, pero pocas tan peculiares como la de Santiago de Cangas, en Pantón. Allí, los vecinos recorren varios kilómetros con enormes ramos de laurel -que en algunas ocasiones superan incluso los siete metros- para llevarlos a bendecir en la iglesia parroquial. Una vez bendecidos, los vecinos les dan a estos enormes ramos usos de lo mas dispar. Si antiguamente se colocaban en los terrenos donde se sembraba el centeno o el trigo para alejar las tormentas y el granizo hoy son los viñedos el lugar escogido para clavar los ramos. Lo que no cambió es el fin, ya que ahora, igual que antes, se sigue buscando que las condiciones meteorológicas sean las óptimas para una buena cosecha. Habrá que probar el vino el año que viene.