El primer sindicalista con calle

LEMOS

La inauguración de la placa de Anselmo Sampedro congregó a decenas de personas que homenajearon al líder de CC.OO. fallecido hace cuatro años

22 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El sindicalista Anselmo Sampedro Ania tiene desde ayer una calle en el barrio de A Milagrosa, en el cruce con Camiño de Pipín. La placa fue destapada en un emotivo acto al que no faltaron antiguos compañeros de Sampedro en Comisiones Obreras -el secretario de Galicia saliente, Xesús Castro y el entrante, José Manuel Sánchez, en el que era su primera acto oficial- su familia, políticos y amigos.

La calle Anselmo Sampedro Ania sindicalista es el fruto de una solicitud popular, avalada por 2.000 firmas que entregaron en el Concello de Lugo. Las empezaron a recoger días después del fallecimiento del antiguo secretario comarcal.

En el acto intervinieron el actual secretario de CC.OO., Jesús Castro, que hizo de maestro de ceremonias; Xan María Castro y José Manuel Sánchez, recientemente elegido en el cargo, además de la hija del homenajeado, Alba Sampedro y del alcalde, José López Orozco.

Estreno del subdelegado

La inauguración de la calle congregó a buena parte de los miembros de la corporación municipal, con representación de todos los grupos; al presidente de la Diputación, José Ramón Gómez Besteiro; al nuevo subdelegado del Gobierno, José Vázquez Portomeñe, al igual que el nuevo responsable de Comisiones Obreras, Sánchez, en su primer acto oficial; el secretario de UGT, Manuel Chaín. No faltaron tampoco el alcalde de Viveiro, Melchor Roel, quien junto con Sampedro tomó el testigo de la organización de manos de los veteranos Julio Agrelo Trigo y Santos Costas Barroso. Este último tampoco quiso perderse el homenaje a un amigo.

El acto congregó también al responsable de la Guardia Civil en Lugo, José Herrera de Lora y de la Policía Nacional, Maximino Losada.

Formación autodidacta

El ex responsable gallego de Comisiones Obreras, Xan María Castro, apuntó que la calle significa «o recoñecemento o traballo de Anselmo», de quien dijo tenía una sólida formación «como autodidacta». Su sucesor José Manuel Sánchez dijo que con el acto «Lugo realiza un acto de recoñecemento e xustiza». Definió a Anselmo Sampedro como una persona «comprometida coas súas ideas e convicións». «Queremos -insistió- esa mesma sensibilidade e ánimo para afrontar a actual crise».