Ruiz Gallardón puso en práctica en el centro las técnicas para conectar con la gente con facilidad

La Voz

LEMOS

25 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, fue el invitado de honor en la campaña de los populares lucenses. Debido a un retraso en el vuelo («cuando gobernemos nosotros se podrá venir a Lugo en AVE»), llegó a la Praza Maior pasadas las doce y media y, sin más demoras, se puso a repartir la propaganda a todos cuantos se le ponían delante y a los que no se le ponían pero que tampoco le escapaban.

Escoltado por el presidente provincial del PP, José Manuel Barreiro; por los miembros de la candidatura y por otros dirigentes y cargos locales, el regidor madrileño recorrió las terrazas de los cantones. El momento de mayor expectación fue el encuentro con José Blanco, no del todo casual, ya que el dirigente socialista modificó ligeramente su itinerario para saludar al alcalde madrileño.

Gallardón siguió entregando propaganda a todos los viandantes con los que se cruzó por la calle Aguirre y por Ramón Ferreiro. Un candidato de UPyD que repartía folletos con su mensaje junto al Seminario no desperdició la ocasión de intercambiar cromos con el madrileño y llamar la atención de los fotógrafos y demás camarógrafos.

El itinerario de la comitiva popular tenía la meta en el Gran Hotel, donde se iba a celebrar un acto con interventores y apoderados del partido en las elecciones del domingo. Al menos aparentemente, sin mostrar caras de disgusto o cansancio por el retraso, allí esperaban alrededor de 400 personas entre las que había algunos hombres que una hora antes también estaban esperando a José Blanco en la Porta Nova, y algunas mujeres que el otro día asistieron a la comida multitudinaria con la vicepresidenta del Gobierno.

Ya en el hotel, el éxito estaba asegurado y los aplausos fueron frecuentes y para todos los oradores. La candidata, Raquel Arias, entró directamente al grano y aseguró que, a la vista del ambiente, «chegou o momento de que Feijóo goberne na Xunta». Barreiro, que destacó la presencia del vicealcalde madrileño, Manuel Cobo, dijo que Gallardón «es un espejo en el que nos miramos muchos en el PP». Por su parte, el invitado elogió a todo el partido, incluido a Aznar, «el mejor presidente de la democracia», a Fraga reiteradamente, y a Feijóo, con las consiguientes críticas a los adversarios.