Denuncian irregularidades de la Xunta al conceder permisos para quemas en Lugo

X.L.

LEMOS

03 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Agentes forestales han criticado el procedimiento de la Consellería de Medio Rural para gestionar las quemas de residuos forestales. Dicen que se está produciendo un abuso de la comunicación telefónica, prevista para los casos de quema de residuos agrícolas. Los agentes señalan que esa comunicación, en el caso de restos de podas o cortas, no es válido y se necesita una autorización tras el informe de un técnico forestal, que descarte cualquier peligro. Sin embargo, según señalan, la Xunta lo estaría dando por válido.

Agentes del Distrito Forestal IX Lugo-Sarria, han llegado incluso a la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Lugo, solicitando una investigación sobre la autorización para utilizar fuego en la eliminación de restos de aprovechamientos forestales o silvícolas, en zonas de especial riesgo de incendios forestales. Se refieren en concreto a un permiso dado en 2007 a un propietario del municipio de Lugo, momento en que era zona de alto riesgo de incendio y cualquier quema necesitaba previa justificación técnica de la inexistencia de otras alternativas viables, antes de recurrir al fuego.

Al parecer, en un primer momento, el agente forestal enviado informó negativamente la posibilidad de quema, considerando que los restos forestales podían eliminarse por otros procedimientos, criterio que refrendó el jefe de distrito. Sin embargo, el propietario de la finca solicitó a través del sistema telefónico de Medio Rural una nueva autorización para quemar los mismos restos de corta.

Al parecer, esta nueva solicitud fue informada en esta ocasión por otro agente forestal que no pertenece a la demarcación de Lugo. En este caso, daba el visto bueno a la quema, considerando que los restos de corta amontonados son difíciles de triturar, por su diámetro, que la zona era de alto riesgo y que existía un cortafuegos perimetral de cinco metros. La quema de residuos se realizó pero el primer agente denunció lo ocurrido, y supo meses después que su denuncia había sido archivada. Sin embargo, ha solicitado la investigación de los hechos, al constatar además en el servicio jurídico administrativo de la Delegación Provincial de Lugo de la Consellería de Medio Rural que la denuncia descrita nunca tuvo entrada en dicho servicio jurídico.

En base a todo ello, solicitó al ministerio fiscal la práctica de diligencias al respecto de lo que considera un ilícito penal. La Consellería de Medio Rural ha señalado que «aplica a legalidade en todos os procedementos». El caso se enmarca además en un prolongado conflicto laboral que se vive en la delegación lucense de Medio Rural, donde algunos agentes han sido expedientados. Para hoy están precisamente convocados a un acto de conciliación en la Consellería de Presidencia los agentes y responsables de Medio Rural. La Asociación Profesional de Axentes Forestais de Galicia (Aprafoga) ya había criticado en su día que los procesos de muchas de sus denuncias. por incumplimientos en las distancias de seguridad de plantaciones silvícolas, se dilatan. Ocurre, según indicaban. hasta el punto de llegar a su sobreseimiento.