La fábrica de Casa Macán en Taboada ya no contamina. La empresa ha eliminado los vertidos sin tratar que durante su primera fase de actividad afectaban a los terrenos próximos a sus instalaciones en la aldea de Seixo. Ahora, los líquidos que salen de la granja y la fábrica pasan por una depuradora de aguas residuales construida por la empresa al lado del edificio central por la fábrica. Los responsables de la quesería quieren además certificar que su sistema de filtrado funciona de verdad, y para ello quieren conseguir el modelo de certificado ISO que reconoce a las empresas que operan de forma respetuosa con el medio ambiente. También quiere conseguir un certificado de calidad de seguridad alimentaria.
La quesería de Seixo, en la parroquia de Piñeira, era una empresa familiar hasta que Eladio Rigueira se hizo cargo de ella en el 2003. Poco después consiguió un contrato con la cadena de supermercados Mercadona y a partir de ahí su crecimiento ha sido continuo y muy rápido. Para atender la demanda de Mercadona, la empresa tuvo que ampliar la fábrica y multiplicar la plantilla de personal, compuesta en estos momentos por cuarenta personas. Este crecimiento superó en mucho la infraestructura de la granja originaria, de manera que la construcción de la nueva depuradora fue la única solución para garantizar que la actividad de la empresa no genere contaminación.
La norma ISO que aplicará Casa Macán para certificar el control de sus vertidos es la 14.001. La de seguridad alimentaria es la 20.200. La dirección de la empresa quiere pasar todos los controles para conseguir el certificado a lo largo de este año.