Las nueve dudas de Chantada

LEMOS

La Consellería de Política Territorial no ha cedido. Hace un mes ya contestó con una negativa cuando desde el Ayuntamiento de Chantada pedían un especialista capaz de explicar en un acto abierto a los vecinos por qué el municipio no consta como cabecera de área en las Directrices de Ordenación do Territorio (DOT). El segundo intento lo protagonizaron los representantes de la plataforma vecinal que presiona para elevar el rango de Chantada en esta nueva normativa, que pone el marco para las futuras inversiones de la Xunta en infraestructuras y servicios. Tampoco lo lograron. Lo que sí han conseguido es apalabrar una entrevista con un técnico de la delegación provincial de Urbanismo, que tratará de contestar a las nueve dudas que este colectivo ya le ha hecho llegar mediante una carta. Cuando tenga la respuesta a estas nueve preguntas, la plataforma las difundirá y estudiará su próximo paso, que puede ser la convocatoria de una movilización popular en Santiago.

Una entrevista con un técnico de segundo nivel puede parecer poca cosa. Pero en la plataforma garantizan que es lo único a lo que la consellería se ha mostrado dispuesta. En las oficinas centrales de Política Territorial llegaron a decirles que sí a una entrevista con una arquitecta de la Xunta, pero al poco tiempo se pusieron en contacto con ellos para anular la cita. «Alegaron que só falaban con alcaldes», recuerda José Manuel Lage, uno de los responsables de la plataforma.

Ahora que parece que alguien de la consellería dará explicaciones, aunque no sea en Chantada, la plataforma prepara su siguiente paso. Cuando tengan las respuestas a sus dudas las darán a conocer, mediante un acto público o a través de los medios de comunicación. Y a partir de ahí podría llegar la convocatoria de medidas de presión. Los responsables de este colectivo sopesan la posibilidad de organizar algún acto de protesta en Santiago, para asegurarse repercusión en la sede central de la Xunta.

La plataforma vecinal que dirige esta campaña es la misma que puso en marcha la protesta por la pérdida del proyecto de ampliación de la fábrica de Sidrería Galega, que finalmente se llevará a cabo en Monterroso. En aquel caso, su capacidad de convocatoria quedó demostrada cuando consiguió paralizar la actividad comercial de Chantada durante horas, en un paro que coincidió con una manifestación a la que se sumaron alrededor de un millar de personas.