Chantada exporta la fórmula del licor

LEMOS

Una chantadina elabora y vende en Buenos Aires el licor café «1202», preparado con la misma receta de ingredientes y proporciones que siempre utilizó su madre

18 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Deja que arda en ti», dice el lema comercial con el que se estrena el licor café «1202». No lo busquen en las tiendas porque no lo van a encontrar, a no ser que vivan en Buenos Aires. No es el único licor elaborado a base de aguardiente y café que se puede encontrar en Argentina, pero sí es de los pocos elaborados a la manera tradicional gallega. Más en concreto, está hecho con la receta que siempre se utilizó en la casa de Chantada en la que vivió María del Carmen Vázquez hasta que en 1981 decidió marcharse a Argentina para completar sus estudios de medicina. Allí conoció a su marido y se estableció, pero cada año volvía de vacaciones a Chantada y regresaba cargada del licor café de su madre.

«A mis amigos de Buenos Aires les encantaba, así que cuando mi madre dejó de hacerlo por cuestiones de edad me animaron a que lo preparase yo misma», cuenta María del Carmen en su casa de Chantada, adonde acaba de llegar de Buenos Aires de camino para un congreso médico en Tarragona. La idea era buena, pero primero fue preciso encontrar un aguardiante adecuado. «No resultó fácil -explica-, porque los tipos de uva más habituales en Argentina no son los mismos que aquí y el bagazo no sirve».

Hace unos meses encontró el aguardiente adecuado en una bodega de la región vinícola de Catamarca, el el noroeste del país, a 1.100 kilómetros de la capital. Y se puso manos a la obra, con la idea de tener licor para ella y para sus amigos, pero también para venderlo. Después pensar el nombre, (una cifra que parece evocar algún hecho histórico, pero que en realidad sale de juntar los números de la fecha de su boda), organizó una suerte de presentación pública del licor café «1202» a la que invitó a sus amigos en un restaurante del barrio porteño de Palermo.

Las primeras ochenta botellas las hizo en su propia casa y ya las tiene vendidas. Cuando vuelva le espera el embotellado de una segunda partida de 120. Para las siguientes tendrá que recurrir a una bodega profesional, si quiere el visto bueno de las autoridades sanitarias. El negocio arranca con una producción modesta, pero la promotora está convencida de que tiene mercado. «Los licores café de elaboración industrial que se hacen en Argentina son distintos al gallego, porque aquí se usan añadidos diferentes, como el más conocido, el 'Tía María', que tiene sabor a chocolate», cuenta.

Artesano y exótico

Ella espera que ayude el carácter artesanal del producto. Al fin y al cabo, usa la receta de su madre, a base de aguardiente, café, azúcar, y otras especias en las proporciones adecuadas. Con esa carta de presentación acudirá a los centros gallegos. La diferencia con el licor local y un cierto toque de exotismo podría abrirle otras puertas en restaurantes y tiendas especializadas.

Pero al «1202» le esperaba su prueba más comprometida en Chantada. María del Carmen Vázquez siempre volvía a Argentina con la muestra de licor café de su madre, pero esta vez las botellas hicieron el viaje inverso. Era de ley que lo probase la familia. No hubo problema. A Maruja Rodríguez Díaz y su marido Ramón Vázquez do Pacio, les encantó. Ella se está pensando incluso en volver a prepararlo. Para comparar.