Un tradicional camino agrícola comunica la pequeña localidad de Céramo con la entrada de la cueva de Arcoia, una de las más conocidas de la sierra
15 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Céramo es una de las seis aldeas que forman la parroquia de Visuña, en O Courel, situada entre las estribaciones del monte Formigueiros y el Alto do Couto. Rodeada de bosque autóctono en su parte alta y de verdes prados por debajo, la localidad ofrece un gran atractivo paisajístico. El fuerte declive demográfico que ha sufrido el pueblo ayudó por otra parte a conservar su arquitectura tradicional, perfectamente integrada en el entorno.
Además de su atrayente estampa de típica población de la sierra, Céramo presenta la peculiaridad de encontrarse a escasa distancia de la cueva de Arcoia, muy apreciada por los espeleólogos. La aldea está comunicada con la entrada de la gruta por un sendero conocido como Camiño da Veiga Cernada, utilizado tradicionalmente para acceder a los prados de los alrededores y a antiguas fincas situadas en las proximidades del Formigueiros.
Para visitar estos singulares parajes hay que dirigirse primeramente a Céramo, para lo que es preciso salir de Seoane do Courel por la carretera que conduce a Esperante y Visuña. En el kilómetro 12 aparece a mano derecha un desvío de unos trescientos metros que lleva directamente a la aldea.
El camino parte del centro de la localidad y discurre entre castaños y prados, ofreciendo unas bellas panorámicas de los picos más relevantes de la sierra: Formigueiros, Arcoia, Os Corvos? Recorridos unos doscientos metros, el sendero se bifurca a la altura de una antigua cabaña agrícola. El ramal sube hasta el Alto do Couto -aunque en su último tramo está cerrado por la maleza- y corre paralelo al arroyo conocido con Rego do Couto. El camino que hay que seguir es el de la izquierda, que cruza el arroyo y se dirige hacia el lugar de As Veigas. Unos cincuenta metros más adelante, hay que dejar el camino principal y torcer a la izquierda por un sendero a que sube hasta la llamada Campa de Arcoia, una especie de pequeña llanura o meseta a la que llevan el ganado a pastorear los vecinos de Céramo.
El sendero va serpenteando por el terreno calizo, en una zona de monte bajo, a lo largo de medio kilómetro. En los últimos doscientos metros, la pendiente se hace más fuerte y el camino gana altura rápidamente. La entrada de la cueva de Arcoia se divisa en un pared de roca calcárea situada junto a la mencionada meseta.