El alcalde de Muras, al que intentaron pasar el muerto, estaba ayer muy contrariado con la actuación de la Xunta, lo mismo que muchos de sus vecinos. Calificó de «miserable» e «irresponsable» -y advirtió que podía emplear otros calificativos mucho más graves- el comportamiento de la Xunta.
Recordó que, siguiendo normas históricas, el caballo tenía que ser sacrificado y que la Xunta era la que debía dar autorización para ello. Desde el Concello llamaron a varios veterinarios, pero no lograron el objetivo.
Issam Alnag dejó muy claro que la carretera no era del Concello y que si éste hacía la retirada en ocasiones no significaba que tuviera un servicio permanente. «Quieren hacer leyes y cargar a los concellos. Nunca molestan a su gente, pero sí, a cualquier hora a los ayuntamientos pequeños que no tenemos medios. Ayer incluso tuvo que ir el administrativo del concello a hacer la retirada de los animales», dijo.