El economista, que siempre trabajó en la entidad lucense, obtuvo la confianza del consejo rector que preside José María Pardo Montero para sustituir a López Lens
27 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Jesús Antonio Méndez Álvarez-Cedrón, licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad de Santiago acaba de ser nombrado director general de Caixa Rural. Se trata de la segunda persona que asume esta responsabilidad en los 40 años de historia de la entidad. Lleva doce años en la casa y es la única empresa en la que trabajó durante su vida laboral. Obtuvo la confianza del consejo rector que preside José María Pardo Montero y sustituye en el puesto a Arcadio López Lens, que causó baja por jubilación.
-¿Cómo tiene previsto afrontar esta nueva etapa en Caixa Rural?
-Con continuidad. La caja tiene cuarenta años de vida y de lo que se trata es de que, ya que se hicieron las cosas bien, seguir en la misma línea. El mercado financiero cambió mucho en los últimos cuarenta años y especialmente en los dos últimos con toda esta crisis subprime , financiera y de liquidez. Hay que hacer las cosas con cuidado, tranquilidad y mucha prudencia. -Las palabras cuidado, tranquilidad y prudencia me suenan de oírselas pronunciar a su antecesor en el cargo... -Hay una frase muy famosa, que quien la dijo no tuvo mucho éxito. Cuando Mario Conde apareció en escena dijo que había dos maneras de gestionar un banco, que eran prudentemente y mal. Es una frase que quien la dijo no tuvo mucho éxito y que si la hubiera pronunciado otra persona sería mucho más famosa de lo que ya es. Cuando uno juega con dinero de otras personas hay que ser muy prudente y andar con mucho cuidado. Esta es la máxima de nuestro negocio. -No asume el cargo en un buen momento económico ni para el sector financiero en particular... -Es cierto. La época no es muy buena, pero en eso tengo alguna suerte porque las características de la crisis a nosotros nos van a afectar menos que a otras entidades. -¿Por qué razón? -Por dos razones, por la posición de liquidez que tiene la caja, que es una entidad financiera excedentaria en lo que es el ratio de depósitos sobre créditos y aunque contamos con ciertas exposiciones, la que tiene la caja en el sector inmobiliario es bastante menor que la del resto de las entidades. Esto creo que nos puede ayudar un poco a afrontar estos meses, o años, que van a ser complicados. -¿Está preparada para afrontar la situación si se prolonga mucho tiempo? -La caja está en una posición muy sólida. Yo me atrevería a decir que es la más sólida de los cuarenta años de existencia. Los ratios de solvencia y las coberturas que tenemos para afrontar posibles morosidades son de los más altos de la historia. Lo que no conocemos a día de hoy es lo que puede estropear más la situación, que ya está mal, pero puede llegar a profundizar. Entiendo que estamos suficientemente preparados, nosotros y el sector financiero en general. -¿Es más fácil asumir el reto desde dentro, como es su caso, que a una persona que pudiera llegar de fuera? -Creo que sí. Desde dentro se conoce a las personas, se conocen los procedimientos, la entidad, sus fortalezas y sus amenazas. Sin lugar a dudas, es más fácil desde dentro. -Caixa Rural se sigue identificando con el campo. ¿Habrá continuidad en ese sentido? -Ya en los últimos años hemos visto que aunque nuestro campo de actuación inicial y fundamental es el campo, con la bajada del porcentaje de las actividades primarias en el producto interior bruto, sería del todo punto imposible que la caja se circunscribiese a esos ámbitos. En los últimos años Caixa Rural se abrió a otros como la industria, los profesionales o la construcción. Fue una apuesta decidida y que resultó positiva. Evidentemente vamos a tener que seguir siendo una entidad generalista, que pueda financiar cualquier actividad, si bien es cierto que tendremos, por nuestro origen, vocación y por el propio nombre, una atención especial hacia las actividades del sector primario.