Los datos que aparecen en las estadísticas del sector en este año no reflejan estrictamente la realidad, según apuntó Gerardo López, jefe de ventas de la empresa Churrillo, con sede central en Pobra de San Xiao. Según explicó, muchos de los vehículos que computan en las estadísticas de este año fueron adquiridos durante el pasado, pero no pudieron matricularse ni inscribirse en el registro ROMA hasta que la ayuda fue concedida.
Gerardo López admitió que el sector está en un buen momento en cuanto a ventas, pero insistió en que existe una gran competencia. Reconoció que está coyuntura se da en un momento en el que el campo gallego no cuenta con el mismo apoyo de las entidades financieras que hace unos años y está acusando la situación general de desaceleración, acompañada de la bajada de los precios que experimentó la leche en los últimos meses.
Los lucenses están renovando un parque de maquinaria agrícola que sustituyen por vehículos de tecnologías avanzadas, que mejoran la seguridad y las condiciones de trabajo. Los planes que conceden las subvenciones que hacen posible esta renovación también persiguen una mayor eficacia energética y un menor impacto ambiental.
El jefe de ventas de Churrillo admitió que esta renovación del parque de maquinaria agrícola podrá mejorar las estadísticas de siniestralidad laboral, salvo en aquellos casos en los que quienes manejan este tipo de vehículos cometan alguna imprudencia.
Los nuevos tractores evitarán muchos vuelcos, que son algunas de las causas más frecuentes de los accidentes laborales en el campo gallego y que se cobran muchas vidas.