Verano aquí, más vida en Chernobyl

LEMOS

Hace tres años que la salud del pequeño Danil Vederdinov mejora, al pasar el estío en Lugo, alejado de la radiación nuclear y acogido por la familia de María Jesús García

08 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

«Por cada verano que pasa en España, tiene un año más de vida allá». Así de claro y así de duro explicó la lucense María Jesús García las motivaciones que la impulsan a la acogida temporal de Danil Vederdinov. El niño, de 7 años, procede de Chernobyl y está afectado por la radiación que invade la región rusa desde la explosión del reactor nuclear en 1986, y que ha reducido la esperanza de vida hasta los 50 años.

«Al verlo parece un niño sano y está bien cuidado, pero por dentro no está bien», aseguró la mujer, al tiempo que recordaba la «anemia tremenda que tenía» Danil la primera vez que llegó a Lugo. Tenía 4 años.

Hace algo más de una semana que está de nuevo aquí. Una vez más a través de la mediación de la Asociación Ledicia Cativa. En su tercer estío consecutivo en la ciudad amurallada, Danil ha vuelto a disfrutar de la piscina, de la aldea -San Jorge, en Palas de Rei-, de los juegos y videojuegos, de los campamentos de verano del Concello donde juega con otros niños... Es un crío muy activo. «Se pasa el día entero jugando, es muy inquieto. Ahora recorta, escribe, quiere estar siempre movimiento», sonrió María Jesús.

¿Y el idioma? «Yo niño ruso», dice con timidez Danil. «El primer año solo hablaba ruso y durante el verano que estuvo en Lugo aprendió a decir en español casi todo, e incluso algunas palabras en gallego -destacó la mujer con satisfacción- Cuando viene pasa unos días más callado, pero en ocho días vuelve a estar hablando en español como una cotorra». Le gustan la tortilla, la carne, el tomate, el chorizo... «Y agua», clama Danil. Que nadie olvide lo mucho que le gusta el agua, embotellada.

En una casa de acogida

Cuando habla de Ucrania, Danil se refiere a sus «dos papás y nueve hermanos». «Vive en Tula, con otros nueve niños en una casa de acogida tutelada por el Gobierno», declaró María Jesús. Al parecer el «padre» trabaja en el ejército. El Estado da ayudas a la gente del ejército que acoge niños afectados por la catástrofe de Chernobyl.

En realidad, Danil únicamente tiene un hermano. De 9 años. Y María Jesús sueña con traerlos a los dos juntos a Lugo. «Son niños que están bien educados, humildes, agradecidos... En general no tienen ningún problema, se adaptan de maravilla y enseguida se involucran», señaló.

«Lo único que le falta en Rusia es cariño -lamentó-. El primer año tardó quince días en querer un beso: ni los daba ni los admitía. Ahora es un niño mucho más cariñoso».

«Reyes Magos de Rusia»

Para ella, su marido (Luis Zás) y sus tres hijos, ya veinteañeros, «los Reyes Magos vienen de Rusia». Y en verano. «Es mucho menos lo que nosotros le damos a él de lo que él nos da a nosotros», relató emocionada. Y concluyó: «El regalo más grande que nos hace cada año es ver cómo crece y cómo mejora en el tiempo que pasa aquí».