La cantera de Ingemarga, parada por ataques a máquinas

LEMOS

La cantera de granito de Ingemarga, situada en Parga, está parada desde el pasado viernes como consecuencia de ataques que la empresa descubrió en la mañana de ese día, poco antes del inicio de la actividad laboral, y por los que presentó la correspondiente denuncia ante la Guardia Civil.

De acuerdo con informaciones facilitadas ayer por la empresa de Trasparga, los daños consistieron en ataques a máquinas de extracción y transporte y a dependencias diversas. Dos compresores -máquinas que se utilizan para dar aire a las máquinas- y una taladradora aparecieron dañadas; un camión estaba quemado, y una caseta que entre otros usos sirve, según fuentes de la firma, para albergar el botiquín, estaba destrozada.

Las máquinas destrozadas aparecieron volcadas en un frente de cantera cuya altura oscila entre los ocho y los doce metros. Para ello, de acuerdo con la versión de la empresa, se empleó una pala cargadora, que, de acuerdo con esas fuentes, no llegó a caer aunque sí estaba, cuando los empleados llegaron, encendida y colocada al lado del frente por el que cayeron las otras máquinas.

La empresa valora los daños causados en 271.000 euros. Fuentes de la dirección consideraron «graves» los daños causados, no solo por la situación creada sino por el tiempo que se tardará en volver a la situación anterior. Se estima que harán falta unas dos o tres semanas antes de que la actividad se reanude. La empresa no precisó la cantidad de piedra que podría dejar de extraer, ya que esta cantidad, según sus explicaciones, está sujeta a importantes oscilaciones: de acuerdo con su apreciación, puede variar de 100 a 500 metros cúbicos mensuales.

Terrenos de la comunidad

La cantera donde se descubrieron estos hechos carece de vigilancia nocturna. Esos terrenos distan unos cuatro kilómetros de la localidad de Parga, están situados en la zona de A Croa y pertenecen a la comunidad de montes de esa parroquia.

Por otro lado, la empresa desveló que había presentado otras denuncias en semanas pasadas, aunque reconoció que los hechos ocurridos en la cantera eran, en su opinión, los más graves. Las restantes denuncias están relacionadas con un ataque a una línea de alta tensión que abastece a la fábrica de Trasparga -se tiró una cadena encima en uno de los días en los que se efectuó una concentración ante la fábrica en señal de protesta por los despidos de 30 trabajadores- y con la rotura de la verja de entrada al recinto donde están la fábrica y las oficinas, a varios centenares de metros de la A-6.

Según las informaciones de la empresa, algunos trabajadores presentaron también denuncia por pintadas aparecidas en sus casas desde el inicio del conflicto.