Con las vacas mientras pueda

La Voz

LEMOS

A última hora de hoy tiene previsto llegar de nuevo a su Louzarela de toda la vida y mañana a primera hora se levantará para atender el ganado. Esa fue la razón por la que no se quiso quedar más días en Suiza, «porque as vacas non entenden doutra cousa que non sexa comer». Su mujer no está en condiciones de trabajar y el hijo que vive con el matrimonio, que está soltero, necesita que le ayuden, «e mentras poida, fareino».

Salvo un par de pequeñas operaciones, una en un codo, que puso «da cor do viño» de un golpe, nunca estuvo enfermo y se mantiene en forma para subir y bajar por los empinados caminos de esa parte de la montaña del municipio de Pedrafita.

Se levanta pronto y atiende al ganado, pero cuando es necesario, se prepara, pone la ropa nueva y va en su propio coche a Pedrafita a solucionar los asuntos de la casa. A pesar de que desde el pueblo hasta el Alto do Poio la carretera es estrecha, empinada y con fuertes curvas, afirma que no tiene ningún problema para conducir el vehículo ni le importa hacerlo. Antes de partir para Suiza dijo que tampoco le infundía temor el avión, en el que nunca había subido.