Juzgado un preso que pegó a un funcionario porque le quitaron los paseos por el patio de Bonxe

La Voz

LEMOS

01 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Un delito de atentado y una falta de lesiones fue lo que imputó el fiscal a un recluso de la penitenciaría de Bonxe, J.M.V.P., que fue juzgado ayer en la capital lucense. En total se enfrenta a dos años de cárcel y a una multa de 360 euros. Supuestamente agredió a funcionarios porque tenía prohibidos los paseos por el patio del penal.

Los incidentes, según el relato del ministerio público, sucedieron sobre las seis y media de la tarde del 23 de noviembre del año 2005. El penado fue requerido por uno de los funcionarios para informarle de que, dado que tenía prohibidos los paseos por el patio, debía volver al pabellón deportivo o a la celda.

Todo apunta, según la versión del fiscal, a que la advertencia no fue del agrado del acusado porque se negó a la petición por lo que tuvo que ser agarrado por el funcionario. Ante esta situación, el preso le propinó un puñetazo en el hemitórax izquierdo que provocó que fuera contra la pared.

A continuación, el acusado fue conducido a la jefatura de servicios de la prisión y cuando iba a ser sometido a un cacheo, presuntamente mostró una actitud amenazadora hacia quienes estaban en el lugar. Además no quiso que lo revisaran. Seguidamente se tiró al suelo y empezó a dar patadas a los funcionarios. Éstos tuvieron que emplear la fuerza física para lograr la inmovilización.

Como consecuencia de los hechos, un funcionario sufrió lesiones para cuya curación precisó de una primera asistencia facultativa. Tardó en sanar un total de 20 días, durante los cuales no estuvo impedido para sus ocupaciones habituales.

El fiscal le pidió dos años de cárcel por un delito de atentado a agentes de la autoridad y dos meses de multa, con una cuota diaria de seis euros por una falta de lesiones.