Constituida a comienzos de este año, la Asociación Gallega de Catadores se plantea el reto de formar e informar con la mayor objetividad de algo tan subjetivo como el vino. Luis Paadín es su cabeza visible .
-¿Cuál es su punto de partida?
-Vamos a intentar que el conocimiento del vino sea lo menos subjetivo posible. Buscamos formarnos y poder trasladar nuestros conocimientos del modo más objetivo. Darle a la gente una información centrada en el vino gallego y ajena a cualquier interés económico.
-¿Cómo se ha llevado a cabo la selección de los integrantes?
-Los 32 miembros son catadores de valía contrastada y de carácter participativo. Hemos establecido ese número por cuestiones de operatividad, y también para no desvirtuar ese espíritu de participación.
-¿De qué modo trasladarán su información a los consumidores?
-Estamos preparando una página web, que de entrada será accesible en gallego y castellano, para reflejar todas nuestras actividades. Habrá un foro abierto a los que la visiten, catas y todo tipo de información, siempre desde la imparcialidad.
-¿Qué opinión le merece el anteproyecto de ley de drogas?
-Alguien dijo que antes de ser un problema administrativo el vino era un dios. La Organización Mundial de la Salud lo considera un alimento y creo que merecería un tratamiento diferenciado por su tradición.