Una joven peruana denunció que dos hombres la secuestraron y violaron

X. Carreira

LEMOS

Una joven de nacionalidad peruana, residente en la capital lucense, denunció haber sido víctima de un secuestro y una posterior violación por parte de dos hombres. La policía lucense investiga este hecho que viene unirse a otros relacionados con agresiones sexuales cometidas en la capital en los últimos meses. Sobre este nuevo caso no fue facilitada información oficial.

El suceso se produjo en la madrugada del pasado domingo en la zona de la Fonte dos Ranchos. La víctima acudió a una cabina para llamar por teléfono a sus familiares peruanos, lo que realiza con cierta frecuencia. Según algunas informaciones, estuvo hablando alrededor de unos diez minutos cuando un coche paró en las inmediaciones.

La joven siguió hablando sin temer que pudiera ocurrirle algo grave como así fue. Supuestamente, del vehículo en cuestión se bajaron dos hombres de mediana edad que abordaron a la muchacha. Varios testimonios obtenidos en los últimos días, apuntan a que uno la agarró fuertemente del cuello y otro le tapó la boca para que no gritase. Al mismo tiempo, la amenazaron de muerte en caso de que se le ocurriera gritar.

Le taparon la cabeza

La policía, al parecer, no tiene demasiadas pistas sobre los presuntos autores, por una razón fundamental: la muchacha apenas pudo conseguir referencias de los mismos porque le taparon la cabeza con alguna prenda de vestir. En esa situación fue introducida a la fuerza en un vehículo del que no hay referencias.

Una vez en el interior, la persona que no conducía la agarró fuertemente. El chófer arrancó a toda velocidad por la Ronda del Carmen, sin embargo la víctima no llegó a saber al lugar que la llevaron. Incluso, según indicaron algunas fuentes, tuvo dificultades para determinar el tiempo que duró el viaje como consecuencia de la situación de nerviosismo que padeció durante el incidente.

Los presuntos secuestradores actuaron en todo momento con gran violencia, al menos verbal. Aunque no llegaron a a exhibir ningún tipo de arma blanca o pistola, sí amenazaron insistentemente a la joven peruana diciéndole que la iban a matar si se resistía, contaba algo o les provocaba algún problema. Supuestamente también fue objeto de ataques de tipo xenófobo. Todo apunta a que los autores del hecho eligieron a la joven porque conocían que era una inmigrante.

La agresión

La policía no dispone referencia alguna del lugar donde pudo haberse producido la supuesta violación. La víctima dio detalles en la comisaría de cómo se había producido, pero no supo decir en qué lugar.

Según parece, la primera persona que la forzó fue el hombre que conducía el vehículo. La joven apenas pudo oponer resistencia como consecuencia de la situación de nerviosismo y terror que estaba viviendo.

La agresión sexual fue realizada en el interior del vehículo y en todo momento la mujer tuvo la cara tapada. Una vez que el conductor llevó a cabo el primero de los ataques, entró la otra persona, que pudo haber permanecido fuera controlando la situación y también consumó la violación.

Este caso tiene cierta similitud con otros ocurridos en la capital lucense y en diversos puntos de Galicia. Por eso, la policía trabaja en varios frentes, analizando multitud de detalles.

Hace unos años cuatro jóvenes de entre 22 y 28 años, con residencia en varias localidades de la provincia de A Coruña, se dedicaban a secuestrar mujeres en Lugo y Pontevedra para violarlas. Las víctimas pasaban en poder de sus raptores varias horas, hasta seis en algunos casos.

En la capital lucense actuaron en la avenida de A Coruña donde inicialmente intentaron raptar a una mujer que iba caminando de madrugada, sin embargo la mujer se percató de la situación que estaba a punto de vivir y consiguió escapar.

Esa misma noche, sin embargo, los jóvenes cambiaron de lugar. Se fueron a la zona de Fingoi y raptaron a una muchacha de 23 años. En este caso, en vez de taparla, le obligaron a meter la cabeza entre las piernas y en esa posición fue en un vehículo hasta un monte de Arteixo. Allí la desnudaron y le efectuaron diversos tocamientos, aunque no llegaron a violarla.

Los jóvenes, no solo abusaban sexualmente de las víctimas, sino que les robaban el DNI y otros documentos de identificación. Lo hacían a modo de chantaje porque las amenazaban diciéndoles que sabían cuales eran sus domicilios.

El acosador del portal

Por otra parte, todavía están muy frescas las actuaciones del que ya comenzó a conocerse como el acosador del portal. Se trata de una persona que aborda a sus víctimas en portales y a las que intenta, según diversas denuncias, efectuar diversos tocamientos. No hay constancia de que cometiese otras agresiones.