Se acabó la deuda, los sueldos ya no son un problema

LEMOS

La coalición que gobierna Chantada prepara los presupuestos de este año

23 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Era un fleco, decían todos, y decidieron dejarlo para el final. Pero la negociación para formar en Chantada un gobierno alternativo al Partido Popular casi naufraga por el desacuerdo entre socialistas y nacionalistas sobre las liberaciones exclusivas y parciales. Es decir, sobre los sueldos a cobrar por los ediles por su trabajo a tiempo parcial o completo para el Ayuntamiento. El desacuerdo era tan radical que los ahora socios decidieron aplazar la discusión para cuando las finanzas municipales permitiesen más alegrías. Ese momento parece haber llegado. Los 1,4 millones de pesetas que Chantada le debía a la Diputación por más de diez años de impago del IAE desaparecerán si finalmente ambas instituciones suscriben el acuerdo de pago del canon en los términos acordados entre el alcalde Manuel Anxo Taboada y el presidente provincial, José Ramón Gómez Besteiro.

«Pode que xa chegase o momento de falar das adicacións dos concelleiros», concedía ayer el alcalde. Cuando PSOE y BNG decidieron congelar la negociación del pacto se cruzaron descalificaciones que todavía escuecen. Por ejemplo, aquello de que en el Bloque se negaban a pactar «por 600 euros», la diferencia entre la dedicación parcial que el PSOE ofrecía al portavoz nacionalista Alfonso Piñeiro y el sueldo que éste cobra por su trabajo en el hospital de Monforte.

Asuntos más importantes

Piñeiro no quiere recordar aquello. De hecho, dice que en estos momentos el problema de los sueldos no es una prioridad para él. «O Concello ten entre mans asuntos ben máis importantes ca ese», dice en referencia al pago del canon o a la ampliación pendiente del polígono industrial. En cualquier caso, él y el alcalde están de acuerdo en que no es lógico que en un Ayuntamiento del tamaño de Chantada no haya un sólo edil cobrando por su trabajo en el Ayuntamiento. Igual que los del PP, cobran por cada asistencia a plenos y, algo menos, por cada comisión en la que participen. Pero no tienen una asignación fija.

Eso no habría pasado si antes de la firma del pacto de gobierno ambas partes hubiesen llegado a un acuerdo también en esto. Los socialistas proponían establecer dos dedicaciones parciales, compensaciones económicas que permiten a quien los cobra seguir trabajando fuera del Ayuntamiento. Una sería para uno de sus concejales y otra para alguno de los de sus socios. Lo que el Bloque planteaba era una dedicación exclusiva para el alcalde y otra para el teniente de alcalde. Esto es, que Manuel Anxo Taboada y Alfonso Piñeiro cobrasen lo suficiente como para poderse dedicar a tiempo completo al Ayuntamiento. Lo suficiente para los nacionalistas era lo mismo que Taboada y Piñeiro cobraban en sus respectivos trabajos.

El alcalde entiende que ahora puede ser buen momento para retomar esa cuestión. Si situación laboral como director del instituto Val do Asma sigue permitiéndole compaginar las dos ocupaciones, pero él mismo admite que probablemente eso no va a durar los más de tres años que quedan de mandato.

Todo indica que en el Bloque no le van a llevar la contraria, aunque el acuerdo puede no ser fácil.

Para Piñeiro sigue siendo válido el principio de que tiene que haber dos dedicaciones exclusivas, una para cada grupo. Así que todo podría estar en el punto en el que ambos decidieron dejarlo. Por imposible.