La alcaldesa de Portomarín, Silvia Rodríguez, y sus dos tenientes de alcalde, José Manuel Rodríguez y Marcos Sánchez, acusaron al BNG de romper un pacto que estaba completamente cerrado a finales de octubre y que aseguran que no se llevó a efecto por nuevas exigencias de los nacionalistas a finales del pasado año. «Hace dos meses estaba todo hecho y sólo faltaba la firma como publicó La Voz de Galicia el 30 de octubre pero se rompió antes de Navidad», dijo Silvia Rodríguez. El portavoz nacionalista, Xesús López, ya actuaba como si formara parte de hecho del equipo de gobierno. «Venía por el Concello y nos reuníamos y visitaba obras con nosotros. Incluso ya teníamos decidido el local que ocuparían y estaba escogido el mobiliario. Lo único que faltaba por acordar eran pequeños flecos y decidir la dedicación parcial o exclusiva del portavoz nacionalista. En todo caso sólo estábamos pendientes de que esta persona solucionara su situación personal y decidir una fecha para firmar el acuerdo», señaló Silvia Rodríguez. Los problemas comenzaron a finales de año cuando los nacionalistas presentaron nuevas peticiones, según Silvia Rodríguez. «Antes de Navidad me dijeron que las cosas no estaban bien y plantearon de nuevo que querían tener firma delegada y la dimisión de un concejal del equipo de gobierno. Ambas peticiones no son admisibles. Ni el BNG ni yo somos nadie para pedir a alguien que entregue un acta que le entregó el pueblo con sus votos». Amenazas de ir con el PP La regidora asegura que los nacionalistas llegaron a amenazarlos con pactar con el PP. «Me parece increíble que ahora digan que los estamos estafando cuando la realidad es que nos amenazaron con pactar con el PP para quitarnos la alcaldía. Creo que no saben lo que quieren y que están actuando por un mero interés electoral. De otra manera no se entiende que no acudan a reuniones que estaban convocadas o que se levantaran de otras sin motivo», argumentó Silvia Rodríguez. Las negociaciones pasaron por momentos delicados, como reconoce Silvia Rodríguez. «Es verdad que poco después de las elecciones hubo un momento difícil, pero nos olvidamos de él y volvimos a negociar hasta alcanzar el pacto que consideramos ya definitivo. Mi manera de ver las cosas es que un pacto entre las formaciones que forman el bipartito es la mejor opción sin ningún género de duda». A pesar de la polémica suscitada en las últimas semanas, desde las filas del PSOE todavía mantienen abiertas las puertas a un posible acuerdo con los nacionalistas. «Nuestra postura continúa siendo la misma, pero sin aceptar ningún tipo de chantaje. Siempre apostamos por el pacto y continuamos haciéndolo, por lo que no cerramos ninguna posibilidad», concluyó Silvia Rodríguez.