La vieja carroceta contra incendios de O Saviñao tiene un pie en el desguace. La verdad es que ya lo tenía hace tiempo. Sin documentación, con unas dificultades terribles para pasar la ITV y lo que es peor, con veinte años de incendios encima. Pero ayer el ayuntamiento recibió un nuevo vehículo para colaborar en las labores de extinción de fuegos, que le quitará buena parte del trabajo a la vieja carroceta. Moderno, nuevo, equipado con las últimas tecnologías y capaz de llegar a casi cualquier lugar gracias a sus dimensiones y a su tracción total. El equipo le fue entregado al alcalde Joaquín Gonzále z, en las puertas del consistorio, el delegado provincial de la Consellería de Presidencia, Luis Rodríguez Erosa . También estaban presentes el teniente alcalde, Juan Carlos Armesto y el director provincial de Inem y concejal local, José Antonio Quiroga . Es el undécimo vehículo de este tipo que entrega la consellería en la zona sur y aún quedan otros tres para Chantada, O Courel y O Páramo. En total, unos 900.000 euros de inversión, más la aportación de los ayuntamientos, claro. Esperemos que esta inversión en seguridad se haga notar.
Lo de los camiones contra incendios es casi un regalo para los ayuntamientos, ya que éstos sólo tienen que pagar el 15% del coste total del vehículo. Pero seguro que a los vecinos no les hace tanta ilusión como a los niños que estudian en el centro educación especial Infanta Elena el regalo que les hizo ayer Xosé Blanco Gómez , el padre de una de sus compañeras. A partir de ahora, su hija Laura Blanco y el resto de alumnos lo primero que verán al llegar todas las mañanas será una obra de este chantadino. Blanco es cantero y escultor desde hace más de quince años en la parroquia de Requeixo y también miembro de la Asociación de Artesáns da Terra de Lemos . Está tan contento con el trato que reciben tanto él y su mujer como su hija desde que hace un año esta ingresó en el colegio, que decidió agasajarlos con un escudo de piedra, muy original por cierto, para la entrada a las instalaciones. Se trata de una talla de Patilena , la singular pata que hace las veces mascota del colegio y que ya presidía, en papel eso sí, la entrada hasta ahora. El artista no sólo se encargó de tallar la pieza, sino que también de hacer la obra necesaria para la colocación de la misma. Y al terminar, foto de grupo con todos los alumnos y como no, con la preferida, su hija.