El Concello de Sarria calcula que si todos los plazos transcurren con normalidad el plan de encauzamiento, ya con el proyecto constructivo, estará aprobado antes de mediados del próximo año.
El documento que elaboró la Confederación Hidrográfica del Norte de España con el asesoramiento de técnicos de la Universidad de Oviedo fue aprobado inicialmente en el pleno del pasado 29 de noviembre y se encuentra a exposición pública. Este proceso concluirá el próximo 15 de enero y por el momento no se han presentado alegaciones al mismo.
El Concello admitió el cálculo de la denominada Q-500 que proponía la Confederación para conseguir a cambio que este organismo también aceptara algunos cambios en zonas que resultaban muy perjudicadas por un plan encauzamiento que se puede calificar como agresivo.
El proyecto que en la actualidad está a información pública es el que contiene únicamente las alineaciones y las rasantes calculadas por los técnicos y por lo tanto no marca todavía con exactitud las zonas en las que está permitido construir y en que condiciones se autorizará. Este documento podría estar aprobado definitivamente en el pleno que se celebrará a finales del mes de enero.
En esa propuesta de la Confederación ya se incluyen varios cambios realizados a instancias de los responsables municipales tras consultar con vecinos y colectivos.
Una dato importante es que el proyecto constructivo del plan de encauzamiento ya se está redactando de manera paralela a la tramitación del de alineaciones y rasantes. De esta manera todo el proceso se adelante varios meses.
Una vez que se aprueba el proyecto constructivo todos los propietarios de terrenos afectados serán informados para que puedan presentar las alegaciones al documento que consideren oportunas.
Una vez que se apruebe el documento inicial y tras la reunión que mantuvo recientemente Claudio Garrido con la conselleira de Política Territorial, quedará desbloqueada la ampliación del nuevo centro de salud, cuyas obras se podrían iniciar de inmediato. La rasante en esta zona marca que el edificio tendría que levantarse poco menos de un metro para que recibiera la pertinente autorización.
Esta agilización en el proceso se debe fundamentalmente al empeño del presidente de la CHN, Jorge Marquínez, para que Sarria cuente cuanto antes con el plan de encauzamiento. Marquínez dejó claro en varias ocasiones que este proyecto era prioritario y por lo tanto que tendría que hacerse rápido y con todas las garantías.
Hay que recordar que este plan de encauzamiento será el segundo que apruebe el pleno de Sarria. El primero se aprobó en marzo del 2003, pero fue desestimado tras el cambio de gobierno, que comenzó de cero para elaborar otro que no llegó a aprobarse.