Los usuarios de ADSL rural pagan al mes una media de 80 euros, pero no pueden usar YouTube con plenas garantías ni ver bien la televisión desde sus ordenadores
25 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Una factura mensual de ADSL rural puede alcanzar, incluyendo el IVA pero sin contar las llamadas, los 80 euros al mes. Eso puede suponer un gasto asumible o elevado, atendiendo a la percepción de cada usuario. Pero lo que no varían son algunas de las características del servicio. La supuesta banda ancha se estrecha a medio mega, con las restricciones que implica: mientras que el correo electrónico funciona de modo correcto, ofertas como YouTube dependen de la carga de las imágenes y opciones como Zattoo, que permiten ver la televisión desde el ordenador, funcionan de modo defectuoso.
Esas impresiones pueden darse en zonas en las que funcione la cobertura de ADSL rural. Así lo explicó ayer un vecino del municipio de Cospeito, Paulino Blanco. Mientras en los ayuntamientos que tienen este servicio se soportan esas condiciones, a poco más de 10 kilómetros, en Vilalba, las condiciones de uso son ya diferentes. Ni siquiera la capacidad de ampliar la potencia -en Cospeito, por ejemplo, hay la mitad que en Vilalba- para segura: por un lado, no se puede lograr el incremento en todos los lugares, dado que no siempre lo permite la potencia que ofrece la central; por otro, la consecución de un mega de potencia representa un coste mensual de 80 euros más IVA.
Medio mega
El recibo completo mensual con una potencia de medio mega -la cantidad exacta son 512 kbps- se desglosa en los 19 euros de mantenimiento y los 45 que cuesta el ADSL. Si a los 64 euros se les suma el IVA, el usuario puede encontrarse con una factura mensual de 80 euros, aunque eso no lo eximirá de vigilar ciertos excesos. Habrá que tener cuidado con llamar desde el fijo a un móvil, ya que así, afirma Blanco, el coste puede dispararse.
Lo curioso de la situación es que una casa como la de este usuario está a apenas dos kilómetros de la central. Pero se dan incluso circunstancias tan irónicas como la de que el cable pasa por encima de su casa. ¿Vale de algo tanta cercanía? «A potencia está asegurada, pero é baixa», resume.
Pocas imágenes
Esa baja potencia es la que hace depender el acceso a YouTube de la cantidad de imágenes que se quieran consultar o la que convierte en misión harto difícil la posibilidad de ver la tele a través del pecé.
¿Vale la pena ensayar un cambio de compañía? Un usuario como Blanco dice que el coste de una compañía como Telefónica es similar al de Orange. Un posible cambio de compañía ni siquiera supondría un aumento de potencia.
Con las salvedades comentadas, Blanco admite que puede navegar bien por Internet. Sin embargo, cuando habla de la rapidez con la que pueden moverse otros usuarios en poblaciones como Rábade o Vilalba, parece percibirse un poco de admiración hacia ellos. Debe de ser la diferencia entre navegar sin problemas o hacerlo sometido a inclemencias tecnológicas que oscurecen el mundo virtual con tanta fuerza como un nubarrón.