El tópico sobre la falta de futuro del campo en la Ribeira Sacra se mantiene vigente, mientras los políticos siguen polemizando sobre un puerto seco del que no se ha puesto la primera piedra. Pero ahí está para contradecirlo la cooperativa Lemos, con once millones de euros anuales de facturación y una capacidad de convocatoria que ya quisiera para sí cualquier partido en época electoral. Alrededor de ochocientas personas se dieron cita en el pabellón de los Escolapios en su cena anual. A la celebración se sumaron el delegado de Medio Rural, Emilio López , los alcaldes de A Pobra, José Luis Maceda , Sober, Raquel Arias , y Bóveda, José Manuel Arias y una nutrida representación de concejales y diputados de Monforte, entre los que se encontraban María Xosé Vega , Dámaso López , José Tomé , Antonio Luaces y Manuel López Eiriz . También estuvieron presentes Óscar Salgado , José Manuel Cabana y Cristina Enríquez , en representación de Caixa Galicia.
Los asistentes a la cena dieron cuenta de un menú acorde con los rigores invernales, en el que no faltó la empanada, el pulpo á feira y la ternera guisada. Para beber la cooperativa tuvo el detalle de elegir un vino de Ribeira Sacra con su correspondiente contraetiqueta -de la bodega de José Ramón Casanova para se exactos-, algo que no siempre sucede en estas celebraciones, ni siquiera cuando las organiza la administración. El presidente del consejo regulador, José Manuel Rodríguez , aún conserva el menú de una visita de representantes de la organización europea que reivindica la viticultura en bancales, en la que fueron obsequiados con un Rioja.