La editorial ourensana Duen de Bux acaba de publicar el libro Celanova Ilustrada y Anales de San Rosendo , escrito en el siglo XVII por Fray Benito de la Cueva. No es una reedición ni una publicación facsímil puesto que el original es un manuscrito nunca editado. Fue encontrado en Madrid, en el Archivo Provincial de las Escuelas Pías, Colegio Mayor Calasanz. Los escolapios, cuando abandonaron Celanova, se llevaron esa obra que no es de ellos sino del monasterio, como dice Miguel Ángel González García, autor de la transcripción y de la introducción general.
Este proyecto editorial sale gracias al acuerdo de González García, en colaboración con Manuel Ángel Pereira Soto y José Ramón Hernández Figueiredo, quien también estaba estudiando por su cuenta el manuscrito del padre La Cueva.
«Es un interesante aporte a la historia de Celanova», dice González, porque da abundante información sobre el monasterio que no se halla en ninguna otra parte. Hay muchos datos de la Celanova del siglo XVII, por ejemplo. González García precisa que el manuscrito encontrado en Madrid es de un amanuense distinto al padre la Cueva, posiblemente alguien del mismo monasterio. «El manuscrito tendrá varios anotadores que harán precisiones a la Cueva, le desmentirán alguna veces en los márgenes o aclararán algunas cosas confusas», añade este investigador. Celanova Ilustrada estuvo en la villa y allí aguantó la exclaustración. Es posible que quedara en manos de alguno de los monjes más ilustrados. En 1868 llegaron a Celanova los escolapios y se lo llevaron con ellos en 1929. No se sabe si el documento estuvo un tiempo en Monforte o si fue llevado desde un primer momento a Madrid. «Quizá sería un bonito gesto que se devolviera el manuscrito a la Diócesis de Ourense, que es a quien legítimamente le pertenece», señala Miguel Ángel González. Celanova Ilustrada tiene un gran interés cuando la Cueva describe el monasterio de Rocas, al frente del cual estuvo, así como las notas que da sobre el cenobio de Celanova, todo antes de la desafortunada desamortización. Recoge tradiciones orales de gran valor y hace referencia incluso a la arqueología. «Toda la provincia de Ourense aparece en sus páginas con sabrosas informaciones o leyendas que son interesantes tanto literaria como históricamente», dice el canónigo archivero.
Hernández Figueiredo dice que Fray Benito de la Cueva nació en Ocaña (Toledo) y en 1613 tomó el hábito benedictino en Celanova, donde fue archivero. Murió el 26 de abril de 1649 siendo prior de San Pedro de Rocas. Esta su obra que ahora edita Duen de Bux «nos permite conocer los más curiosos detalles de la rica historia de Celanova y sus prioratos. Se trata de una monografía histórica tejida con los pergaminos del archivo monástico, las obras de autores clásicos y coetáneos de Fray Benito de la Cueva, y la descripción personal de lo que veía el autor y era escenario de su vida», señala Hernández.
Alfonso Prada, responsable de Duen de Bux, explica que es una obra que nunca había tenido impresión hasta ahora, después de 300 años. El tratamiento que se la da a la edición es clásico sobre dos tintas, negra y roja, con dos columnas por página salvo las notas introductorias, a línea tirada. Se editarán 500 ejemplares. Colaboran la Diputación , el Concello de Celanova y el Grupo Francisco de Moure.