Un día de muchas castañas

X. R. Penoucos redac.monforte@lavoz.es

LEMOS

Ayer fue jornada de magostos y lo complicado fue encontrar un lugar en el que no hubiera ninguno. El premio para el más original se lo llevó de calle el de los vecinos de Salcedo (Brollón), que organizaron la fiesta en un lugar casi inaccesible, el Souto de Paramedela. Sólo se podía llegar a él en todo terreno y como nosotros no disponemos de tantos lujos se quedaron sin foto.

La verdad es que también fue bastante original el magosto que organizó el propietario del Bar do Lechu. El hombre, generoso de por sí con sus clientes, está estos días feliz por las obras de acondicionamiento que hizo el concello en el Campo de San Antonio y para mostrar su satisfacción invitó a sus parroquianos a un opíparo festín a base de liscos, vino Guímaro y castañas. Los asistentes salieron de allí dispuestos a entrevistarse con el alcalde para que hiciera obras con más asiduidad en esa zona y así disfrutar de la generosidad de su vecino.

El último magosto del que les damos cuenta hoy se celebró en la parroquia monfortina de A Penela, lugar en que los vecinos se reunieron para dar cuenta de un buen vino y castañas en abundancia. La verdad es que desde que cuentan con un nuevo local social no dejan de celebrar actos, algo de lo que también tiene buena parte de culpa el entusiasta pedáneo, José Luis Losada . Para que se hagan una idea, ayer participaron en el festín más de dos centenares de personas. Todas ellas dieron muestra de tener un buen apetito, como lo demuestra el dato de que dieron buena cuenta de cincuenta kilos de castañas, cuarenta de panceta y veinte de sardinas. No es de extrañar que la fiesta acabara casi por la noche y que tuvieran ganas de bailar.

Continúa celebrándose el ciclo divulgativo sobre las setas que como cada año organiza la asociación Os Lactouros. Como suele ser habitual, uno de los últimos actos y también de los más significativos de estas jornadas divulgativas fue el tradicional concurso de cestas de setas que se celebró en la tarde noche de ayer. El jurado no tuvo que deliberar mucho, porque sólo se presentaron tres cestas a concurso. Uno de los problemas con los que se encontraron fue con la duda de si les gustaba más su presencia o cómo quedarían después de cocinadas. Las jornadas micológicas que comenzaron el lunes concluirán este mediodía con una comida. La verdad es que, antes de que lo hagan ellos, ya les adelantamos que el equipo directivo de este veterano colectivo monfortino volvió a apuntarse un gran tanto en todos los aspectos.