Según el informe del Valedor do Pobo, dos de las carreteras de la Xunta que discurren por el sur lucense destacan por tener tramos de elevada concentración de accidentes. La más conflictiva es la LU-546, de Lugo a Monforte, en la que están censados seis kilómetros de alto riesgo por su elevada siniestralidad. Aunque con menos puntos peligrosos, en el estudio también figura la carretera de Portomarín a Lugo. En los límites de la provincia, el estudio asigna uno de estos tramos con alto riesgo de accidentes al tramo entre O Faro y Lalín de la carretera PO-533.
El informe sobre A seguridade viaria advierte que el factor humano no es el único responsable de la elevada siniestralidad en las carreteras gallegas y se hace eco de un estudio de la Unión Europea que cifra entre un 12 y un 16% el porcentaje de accidentes que podrían reducirse «mediante unha mellor xestión das infraestruturas».
Este estudio europeo sitúa a Galicia al frente de la siniestralidad en el conjunto del Estado, al tener un 52% de las carreteras catalogadas como de «alto riesgo de accidentes».
Al margen de los problemas derivados del mal estado de la red, al menos en algunos tramos, el informe del Valedor llama la atención sobre la incidencia de la cultura de la velocidad y e consumo de alcohol en los accidentes.