El edificio multiusos tendrá proyecto definitivo en el 2008

LEMOS

Los presupuestos de la Xunta para el año que viene no incluyen ninguna partida específica para el nuevo edificio municipal multiusos de Chantada. Pero esta circunstancia no inquieta a los responsables municipales, que aseguran que el año que viene habrá dinero para este proyecto tantas veces atrasado. «Temos o compromiso da Xunta de elaborar o proxecto durante o ano que vén», afirmó ayer el alcalde, Manuel Anxo Taboada.

La construcción del edificio que sustituirá a la casa consistorial de la plaza de Galicia es un proyecto heredado del anterior mandato municipal, pero que estaba paralizado por falta de fondos. El anterior Gobierno local encargó un anteproyecto de la obra y trasladó las oficinas municipales a la plaza del Cantón para vaciar el edificio. Los actuales gestores municipales acaban de derribar el inmueble y negocian la financiación de la futura obra con distintos departamentos de la Xunta.

Los responsables municipales dicen tener el compromiso de la Consellería de Industria para que el año que viene se pueda hacer por fin el proyecto definitivo del nuevo edificio. El cómo aún está por ver. La consellería podría elaborarlo directamente o darle el dinero necesario para hacerlo al Ayuntamiento. Al alcalde le valen cualquiera de las dos opciones, y confirma que en cualquier caso el proyecto deberá contemplar la construcción de un aparcamiento subterráneo que ocupará toda la superficie de la plaza.

Escudo de España

El proyecto dirá cuánto costará la nueva sede municipal, que tendrá también un auditorio y, en principio, agrupará las dependencias que distintas consellerías tienen en estos momentos dispersas por el casco urbano chantadino.

Mientras tanto, continúan en la plaza de Galicia los trabajos de desescombro en el solar que hasta la semana pasada ocupaba la casa consistorial. Lo único que quedó entero tras la demolición fue el escudo de España que ocupaba el centro de la fachada principal del Ayuntamiento. Los responsables municipales decidieron salvarlo en vista de que se trata de una pieza de grandes dimensiones y grabada en granito, aunque no tenga ningún interés artístico o histórico especial. El alcalde admite que aún no tienen pensado qué destino darle al escudo.

Esta pieza es una modificación del escudo franquista original. Hace aproximadamente cinco años, el entonces alcalde, Manuel Varela, ordenó modificarlo y unos canteros transformaron el águila imperial en el escudo oficial desde la aprobación de la actual Constitución en 1978.