El presunto autor de los hechos se deshizo del arma poco después de efectuar cuatro disparos, dos contra la víctima mortal y otros dos contra dos de sus vecinos. Posiblemente tiró la pistola que utilizó al cauce de un río que desbrozó y revisó la policía gijonesa.
Se da la circunstancia de que el presunto homicida había compartido lugares de pernoctación con la víctima y con el compañero sentimental de ésta. La pareja había estado viviendo bajo un toldo durante algún tiempo y el detenido acudía a la mismo cuando, supuestamente, tenía algún distanciamiento con su pareja, según informó la prensa asturiana.
José Ramón estuvo preso hace años en la cárcel de Villabona. Su dedicación habitual era la venta ambulante, si bien últimamente había conseguido un trabajo como chabolista. Anteriormente había trabajado como vigilante en un pub latino.
María Teresa fue una víctima accidental. Sólo se enfrentó al presunto homicida cuando llegó a la caravana armado. El detenido supuestamente mantenía frecuentes discusiones con su pareja sentimental, Este maltrato hizo que, en alguna ocasión, la compañera de José Ramón abandonara la casa donde residían.